Archivo de diciembre de 2015
Signos, arte e industria en un mismo espacio
El extrañamiento o la cierta inseguridad que pueda sentir el espectador frente a trabajos pertenecientes a distintos campos del conocimiento, quedan zanjados al encontrarse bajo el amparo de la galería, pues enuncia que más allá de clasificaciones, zonas de confort o posiciones antagónicas, existe un espacio de comunión y comunicación divinas.
Fernando Cabreja:
No me dediqué a componer para llegar a la fama
“Mis canciones no son maniquíes; todo lo contrario, son seres vivos que provocan, hacen reflexionar, mueven el pensamiento. Son canciones frontales, de barricada…”
EJO, una utopía en el Camagüey
…un nido de quijotes inspirados por las ganas de hacer, y la dirección de dos artistas que empezaron a soñar un día con que se podía producir arte a quien quisiera hacerlo y tuviera la calidad suficiente como para ser mostrado.
Noel Nicola:
Fe en los recuerdos
Hoy admiramos sus canciones. Letras tan sensibles resultan inverosímiles para quien tenemos en el recuerdo a un irritable anciano, si bien se fue con apenas 58 octubres. Por eso, a riesgo de ser regañado por su espacio ahora vacío, me siento en su sillón y entrevisto a la viuda y al hijastro…
El placer, los videojuegos y la prudencia
No estoy en contra de los videojuegos, pero sí un poco en contra del modo en que se les defiende. Tal vez se debe a que es un tema con muchas aristas y se presta para la confusión o la falacia, voy a tratar de evitarlo dividiéndolo en acápites.
Hernán Musaluppi:
La obligación de un cineasta es trasmitir y compartir
El cine tiene que ver con la tradición oral, con recuperar permanentemente no solo la memoria, sino pensar el futuro. Además del contenido de las películas, el hecho de hacer cine es una actividad grupal, que se hace en comunidad. Una actividad muy democratizadora…
Yamil Díaz recorre el Pére Lachaise junto a Martí
“Cuando he investigado sobre estos temas lo único que me ha guiado es el deseo de conmoverme con la tragedia de su vida, nunca juzgarlo moralmente. Efectivamente creo que María Mantilla era su hija…”
El enemigo del dogma:
Arrufat a retazos
Lo he olvidado por cuestiones curativas. Pero debí haber sufrido mucho esos catorce años que estuve metido en una biblioteca, sin publicar, prohibiendo que me visitaran allí. Con una serie de medidas coercitivas espantosas.










