Actualizado el 20 de junio de 2016

En la Sala Villena hay que contar más de diez

Por: . 18|6|2016

Una vez más se nos cuestiona la ética, la moral, la capacidad de tolerarnos a nosotros mismos: nuestros juicios, nuestro hacer. Una pieza llena de apariencias: las palabras dichas, el pensamiento fuera de lugar...La mirada múltiple a la realidad, mediada por la relación con un otro que se vislumbra hostil, es la propuesta de Contar hasta 10. La tolerancia, el hilo de tensión frente a lo adverso, la impaciencia cuando llega el límite, son algunas de las señales lanzadas por esta exposición fotográfica. Una compilación de dieciocho artistas egresados del Taller de Fotografía de la UNEAC es el homenaje al décimo aniversario de dicha propuesta formadora.

La curaduría estuvo a cargo de Wendy González Rojas y representó su ejercicio de culminación de estudios de la carrera Historia del Arte. La sala Villena de esta institución acogió la propuesta como escenario perfecto donde cada año se organizan dichos talleres, liderados por Alberto (el chino) Arcos y en el cual se involucran otros especialistas como Rafael Acosta de Arriba, Shirley Moreira y Gustavo Arcos.

La selección de las obras pudo madurarse más, teniendo en cuenta el alcance del tema, pues algunas parecen “traídas” a la muestra. Sin embargo, la vocación humanista de todas las propuestas pasa por encima de cualquier imprecisión. En tal sentido, destacaremos varias de las piezas reforzadoras del contenido general de la exposición.

La muestra se organiza partiendo de obras que aportan una visión general, hasta llegar a cuestiones más particulares. Se pueden apreciar algunas que van formalmente desde la abstracción y hasta el retrato.

La ancianidad descubre en “Surcos de tiempo”, de Luis Pons, el rostro cansado por el paso de los años. Advierte un tránsito hacia el misterio de la muerte. “Tolerancia” tiene carácter abstracto y sugiere la confrontación. Su autor, Plasencia, traduce el cuestionamiento o la limitación del ser frente a la eternidad, o a lo desconocido. La ancianidad descubre en “Surcos de tiempo”, de Luis Pons, el rostro cansado por el paso de los años. Advierte un tránsito hacia el misterio de la muerte. Alfonso Blanco Sierra, en “Defiance”, de la serie Contra viento y marea, acude a un panorama cotidiano en la Habana: la entrada del mar por las olas que rompen contra el arrecife y despliegan su furia sobre la ciudad. Frente a esto, el individuo, frágil, esperando lo peor. Igual, la obra traduce la metáfora de la vida en la cual batallamos frente a la adversidad.

Lo escatológico sugiere la doble condición de la existencia: momentos duros y momentos de felicidad. En la pieza de Alejandra González el personaje, una mujer, es situada frente a la cámara para desafiarnos con todo, lo amargo y lo dulce. Ella no muestra los ojos. Su juventud es solo accidental; tiene un adentro similar al de otros. Aquí se siente la mirada femenina. El pelo no parece estar en el lugar preciso, por lo que junto a la saliva —elemento que evoca el semen o la sangre—, pudiera estarnos sugiriendo también una situación violenta.

De la serie “Peregrino”, la obra de Harold Ferrer, en blanco y negro, posee gran limpieza formal. La cruz de madera roída por el paso del tiempo deja ver asimismo, la fuerza y permanencia del concepto que sostiene: Reconciliémonos. Imperativo con el cual no podemos quedar quietos. ¿Qué habría de ser reconciliado? Cada cual sabrá determinar a qué zona de su vida le está faltando reconciliación. Por lo pronto, atendiendo a que nos interpela a todos, podemos interpretarlo como un llamado a valorar la otredad, a mirar al otro como semejante, con la misma dignidad que nosotros. Una palabra abrazadora, en un ícono que representa la entrega voluntaria de Jesús.

“Open”, grabado en la pared, funge también como clamor. Un crucificado de metal sin el madero es la obra aportada por Yangtsé Clemente, de la serie Resurrección. Aparenta enarbolar un cartel con la mencionada palabra. Y ese juego semántico puede llevarnos por diversos caminos. Nos puede conducir por la vía referencial más cercana, la del propio Cristo que reclama apertura hacia sí mismo, hacia el prójimo, apertura al amor, en fin. Pero del mismo modo, sin que sean las únicas líneas de interpretación de la pieza, igualmente, nos traduce una situación social nueva en la Cuba del siglo XXI: los negocios. Los carteles de Open o Closed proliferan cada vez más. Aquí lo tradicional, el Cristo objeto de devoción familiar, se “incultura”en la nueva realidad económica del país. Se alude a la simiente de fe de los cubanos ante lo desconocido.

Aquí se alude también a las relaciones de poder, de sometimiento y entrega. No se trata de la típica relación heterosexual en la cual el macho dobla la rodilla de la hembra en una relación violenta y de dependencia psicológica.Por su parte, José Ernesto Alfonso nos propone un fragmento del ser humano en una pieza a color. Lo mostrado se presenta de frente a la cámara.  El cuerpo desde la nariz hasta la zona baja del abdomen. Los brazos cruzados por debajo del pecho. Las manos pintadas de blanco y la lengua afuera, pintada de negro. Una vez más se nos cuestiona la ética, la moral, la capacidad de tolerarnos a nosotros mismos: nuestros juicios, nuestro hacer. Una pieza llena de apariencias: las palabras dichas, el pensamiento fuera de lugar, las obras de las manos, la capacidad para mentir, para crear la ilusión de ser lo que no somos.

Dos chicas ante el público: una rubia con gafas de sol, otra trigueña a la cual solo vemos el cabello. En “Asfixia moderna”, obra a color, Yanahara Mauri habla de estereotipos. Aquí se alude también a las relaciones de poder, de sometimiento y entrega. No se trata de la típica relación heterosexual en la cual el macho dobla la rodilla de la hembra en una relación violenta y de dependencia psicológica. En este caso, se subvierte el prejuicio, una mujer es atada por otra con una soga. Se trata de una lucha de iguales. Y la tolerancia a una situación así no es necesariamente signo de debilidad ni desconocimiento.

Considero positivo el saldo de Contar hasta diez, compendio de artistas que toman el lente y nos construyen zonas de pensamiento en los que penetrar y cuestionarnos la realidad.

Categoría: Artes plásticas | Tags: | | |

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