Actualizado el 5 de octubre de 2016

Ilusión real

Por: . 4|10|2016

Sinfonía, acrílico sobre lienzo: Al estimular los sentidos, se produce un intercambio de emociones, utilizando como canal las vestiduras o elementos físicos que transforman lo espiritual en material, en un intento por reflejar la interioridad de los seres humanos. ¿Es acaso posible percibir la ausencia en la presencia del cuerpo humano? ¿Pueden ser incorpóreos los rostros reflejados en nuestras propias caras, o invisible la mirada perdida de unos ojos inertes? Estas son reflexiones que suscita Ilusión real, expuesta en la galería de arte del Hotel Armadores de Santander, de La Habana Vieja, desde el 25 de julio.

Los cuerpos humanos, sin importar sexo, edad o color, se hacen intangibles, reluctantes a la presencia de la carne sin la representación del alma. En la muestra de ocho piezas y una escultura, Favier Felipe Mesa recrea las leyendas de un mundo ilusorio, alineado con una estética surrealista que transmite efectos y creencias inconscientes, no procesadas por la lógica o la razón.

El pincel capta, de una manera insólita (pues por primera vez los rostros no son los protagonistas) y en un entorno alterado o involuntario, la poética de un ambiente ordinario en ocasiones, inexistente en otras. Es indudable el retorno de este creador a su formación artística y al uso de una paleta que explora coloraciones diferentes, resaltando los contrastes siempre necesarios de luces y sombras. Cada trazo es, además, un regreso a sus raíces y marca de la influencia del grabado, técnica que lo ha acompañado durante toda su carrera.

Serenata de un guerrero, acrílico sobre lienzo Esta propuesta plástica se opone irrefutablemente, sin embargo, a la previsible figuración de criaturas fantásticas o personajes mitológicos, característicos del realismo mágico que ha distinguido su obra; si bien continúa latente la necesidad de negar toda conexión equilibrada con la sociedad, al tiempo que la retrata.

Las historias narradas buscan que el espectador experimente un sentimiento, un estado de ánimo o una expresión que acompañe la mera percepción visual. Al estimular los sentidos, se produce un intercambio de emociones, utilizando como canal las vestiduras o elementos físicos que transforman lo espiritual en material, en un intento por reflejar la interioridad de los seres humanos.

Cada pieza descubre la efímera existencia de la vida, ofreciendo al visitante boleto seguro para un viaje donde vale tanto lo que hacemos como lo que soñamos hacer, lo que vivimos o lo que deseamos vivir, lo que entregamos o lo que se nos es entregado. Todo cobra sentido en la esencia del alma humana, un alma que vuela, se transparenta o se difumina en un escenario circundante donde a veces somos y otras sólo creemos ser.

¿Qué somos: ilusionistas reales en un mundo de ficción o realistas carentes de ilusiones en un mundo ficticiamente real?Entonces, ¿qué es lo que se pinta: lo que muestran los colores, las texturas; o lo que el lienzo es capaz de imprimir sólo cuando el corazón humano es capaz de sentir? ¿Qué somos: ilusionistas reales en un mundo de ficción o realistas carentes de ilusiones en un mundo ficticiamente real?

Probemos y coloquemos nuestros rostros en los espacios simuladamente vacíos de cada cuadro, o emplacemos la abundancia del vacío en el interior de nuestras sombras.

Categoría: Artes plásticas | Tags: | |

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