Actualizado el 7 de mayo de 2011

Taibo II, el Subcomandante Marcos y la novela de "la guerrilla posmoderna"

Vivos incómodos

Por: . 7|12|2010

Si alguien me pidiera un ejemplo que sintetizara la resistencia de la humanidad frente a la guerra neoliberal, diría que la palabra. Y agregaría que una de sus trincheras más empecinadas, y afortunadas, es el libro. (Subcomandante Marcos)1.

LA OFERTA

“Ay, no mames”, le soltó en la cara Taibo II al supuesto heraldo del guerrillero de la capucha negra. Más el hombre insistió: ”Tengo que esperar a que lo leas”, y le tendió un sobre con la advertencia Sólo para sus ojos, escrita en la cara superior.

Sin que cediera una pizca su escepticismo, Paco Ignacio lo abrió, y halló dentro una carta donde el dirigente zapatista elogiaba su trabajo literario y le invitaba a escribir una novela policíaca juntos. ”En caso de que digas Sí, hay una segunda carta”, concluía la misiva.

La propuesta tenía pinta de legítima pero el escritor no alcanzaba a sacudirse la sorpresa. Recordó que sólo una vueltita atrás al reloj y creería no haber nada que pudiera distraerle de la biografía de Pancho Villa que estaba preparando. Sin embargo se preguntó: “¿Le dirías que no a Marilyn Monroe si ahora te invitara a desayunar?”.

Cierto que no estaba para aventurillas literarias, por eso antes de tomar una decisión emprendió mentalmente una cuenta regresiva. Iba por el cuatro cuando la tentación exclamó por él: “Va”, y arrebató el otro sobre de las manos del enviado del Subcomandante Marcos.

Un grupo de jugadores se encuentra enfrascado en un importante juego de ajedrez de alta escuela. Un indígena se acerca, observa y pregunta qué es lo que están jugando. Nadie le responde. El indígena se acerca al tablero y contempla la posición de las piezas, el rostro serio y ceñudo de los jugadores, la actitud expectante de quienes los rodean. Repite su pregunta. Alguno de los jugadores se toma la molestia de responder: “Es algo que no podrías entender, es un juego para gente importante y sabia”. El indígena guarda silencio y continúa observando el tablero y los movimientos de los contrincantes. Después de un tiempo, aventura otra pregunta “¿Y para qué juegan si ya saben quién va a ganar”. El mismo jugador que le respondió antes le dice: “Nunca entenderás, esto es para especialistas, está fuera de tu alcance intelectual”. El indígena no dice nada. Sigue mirando y se va. Al poco tiempo regresa trayendo algo consigo. Sin decir más se acerca a la mesa de juego y pone en medio del tablero una bota vieja y llena de lodo. Los jugadores se desconciertan y lo miran con enojo. El indígena sonríe maliciosamente mientras pregunta: “¿Jaque?” (Subcomandante Marcos)2.

LOS COESCRITORES

Paco Ignacio Taibo II: De sangre le viene: asturiana, anarquista y socialista, su optimismo en el triunfo de las causas justas. Y también lo de escritor, pues fue su padre el Taibo I. Atempera su pasión considerándose a sí mismo “pragmático” y escribiendo “novelitas policíacas”, alimento de multitudes. Volvióse mexicano luego de los nueve años –nació en Guijón, en 1949-, y en el país del esplendor precortesiano estudió Sociología, Literatura, Historia y arrancó como periodista. Después hizo carrera como literato y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México. Llegó a la fama dentro del género negro, por armar rompecabezas a base de experimentos narrativos y preferir héroes románticos y revolucionarios, desfasados de la voluble realidad posmoderna; con sus tramas irónicas y paradójicas que mezclan los crímenes con la política y la historia. Autor de Héroes convocados, Revolucionario del pasaje, La misma ciudad, la misma lluvia, La bicicleta de Leonardo, Sombra de la sombra, junto a una Historia General de Asturias y una polémica biografía del Che Guevara. Ya escribió una vez Con cuatro manos, y al cine fueron a parar Cosa Fácil y Días de Combate. Dichoso con los premios, ha recibido el Grijalbo, el Planeta-Joaquín Mortiz, el Café Gijón, y el Hammett en tres veces ocasiones. Preside la Asociación Internacional de Escritores Policíacos, y regresa cada año a su ciudad natal para la Semana Negra. En la última presentó el fruto de su unión controvertida con el…

Subcomandante Marcos: Cuando García Márquez le preguntó en el 2001: “Si todo el mundo sabe quién es usted, ¿para qué el pasamontañas?” Él respondió: “Un dejo de coquetería. No saben quién soy, pero además no les importa. Lo que se está jugando aquí es lo que es y no lo que fue el subcomandante Marcos”3.

La identidad verdadera de este individuo se convirtió en obsesión nacional después del 1ero. de enero de 1994, cuando se alzó en la Selva Lacandona del estado de Chiapas al frente del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Ese mismo día entraba en vigor el TLCAN (Tratado de Libre Comercio que reunió a México, Estados Unidos y Canadá) y su acción demostraba el rechazo contundente a la opción neoliberal del presidente Carlos Salinas de Gortari, y a las funestas gestiones administrativas de los gobiernos priistas en una zona habitada mayormente por indígenas, con sus singularidades de idioma y costumbres, socialmente  marginados por décadas y mantenidos en condiciones de extrema pobreza. En paradoja flagrante, típica sin embargo de la importación al interior de un país del paradigma planetario de la división Norte rico–Sur pobre; este territorio fronterizo con Guatemala es privilegiado en recursos naturales, y aporta la quinta parte del petróleo, la cuarta parte del gas, la mitad de la energía hidroeléctrica, el segundo en la carne y el primero en las producciones de café y maíz de todo México.

Los dos mil efectivos del encapuchado, que se hiciera llamar “Subcomandante Marcos”, ocuparon varias localidades del estado y combatieron cruentamente durante dos semanas contra el ejército gubernamental. Su declaración de guerra clamaba la reparación de injusticias con los indígenas y también con todos los mexicanos. Temeroso de ver dañada su apariencia democrática, Salinas acudió al diálogo aunque supiera la oportunidad de aplastarlo con las armas. Una calma precaria imperó hasta el fin de su gestión gracias a un acuerdo de compromisos para el reconocimiento de los derechos indígenas y reformas estatales. Entretanto, el EZLN celebró una Convención Nacional Democrática en su reducto selvático y empezó a organizar a indígenas y campesinos en formas de autogobierno.

Tras su arribo al poder, Ernesto Zedillo planeaba una contraofensiva e intentó el  descrédito público del líder zapatista. En febrero de 1995 optó por desenmascarar su origen y divulgar una versión que presentara al EZLN como “un grupo de profesionales dirigidos por expertos nacionales y extranjeros”, cuyos  propósitos no eran “ni populares, ni indígenas, ni chiapanecos”. Azuzó al ejército sobre Chiapas, pero tuvo que detenerse ante las presiones nacionales e internacionales, derivadas de la repercusión mediática obtenida por Marcos con su estrategia. Nuevos Acuerdos, los de San Andrés sobre Derechos y Cultura Indígenas, quedaron estampados sobre un papel muy lejos de poseer la consistencia de las piedras.

Ni Zedillo cumplió, ni la guerra culminó del todo, sólo adquirió forma encubierta, como se demostró con la matanza de indígenas en Acteal, ejecutada en 1997 por bandas paramilitares amparadas por el gobierno. Ya en ese año, y en vistas del desequilibrio de fuerzas, el EZLN plantearía la posibilidad de su transformación de una organización armada a una “organización civil y pacífica, independiente y democrática, condicionada a avances decisivos en una paz justa y satisfactoria para las comunidades indígenas”.

El PAN (Partido Acción Nacional) rompió la vieja hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el 2000, encaramando a Vicente Fox en la silla principal. Desde ahí el empresario ordenó la retirada de su ejército de Chiapas y se mostró proclive al entendimiento con el EZLN. Fue entonces cuando el subcomandante Marcos  tuvo “la idea genial” de abandonar su encierro y salir hacia la capital reeditando el itinerario de Emiliano Zapata en 1914. Avanzó con el resto de sus comandantes y su ejército desarmado, escoltado por millares de indígenas de varias etnias, hasta el Zócalo, en lo que llamó “Marcha por la Dignidad Indígena”, y que fue cubierta copiosamente por los medios de comunicación bajo el nombre de “Zapatour”. Allí pronunció un discurso ante una enorme congregación de simpatizantes y logró autorización para la comparecencia del EZLN ante el Congreso de Diputados. Fue la Comandante Esther quien subió a la tribuna parlamentaria a exponer las peticiones de derechos para los indígenas.

En espera de la respuesta gubernamental, Marcos regresó a sus predios montañosos del sureste; y cuando, finalmente, el Senado aprobó una Ley sobre Derechos y Cultura Indígenas, con una edición retocada y ambigua, el Subcomandante la consideró una burla y denunció la traición foxista. Con ello el destino del conflicto chiapaneco y la evolución del movimiento zapatista quedaron en suspenso; manteniéndose así hasta hoy.

Las investigaciones periodísticas sobre el elusivo personaje han terminado coincidiendo con esta ficha: El nombre real de Marcos es Rafael Sebastián Guillén Vicente. Nacido el 19 de julio de 1957 en Tampico, estado de Tamaulipas, como el cuarto de ocho hermanos de una familia de la pequeña burguesía blanca. “Muchacho de espíritu inquieto y carácter templado”, aficionado al cine y la literatura. Hacia 1977 se matriculó en la UNAM, donde obtuvo la licenciatura de Filosofía y Letras, recibiendo una medalla nacional a la excelencia académica de manos del mismísimo presidente José López Portillo. Frecuentador de los debates marxistas y círculos políticos de izquierda. Sobre 1979 impartió clases de Estética de la Imagen en la Universidad Autónoma Metropolitana de Xochimilco. Rafael hizo un anuncio inesperado a su familia en 1984: quería irse al Sur, a la selva, para convivir junto a los indígenas tzotziles y tzeltales. Este sería el fin de su biografía común y mundana; y los padres perdieron desde ya el contacto regular con el joven.  Algunos estudiosos están convencidos de que encontró esposa -o al menos compañera sentimental- en la comandante Elisa, cuyo verdadero nombre sería María Gloria Benavides Guevara4.

El subcomandante Marcos no ha refutado esta leyenda de guerrillero ilustrado, que más bien parece divertirle. Si insiste en el anonimato es porque “cuando habla Marcos, habla un movimiento, un colectivo –explica él mismo-. Y eso es lo que le da fuerza e interés a lo que dice Marcos”. Intuye que cuando su “movimiento se transforme y pase de ser un ejército a ser una fuerza política, ya no será igual. Se va a desmitificar la figura de Marcos y todo lo que gira en torno a ella”. Lo cual no significaría, en modo alguno, que “vaya a dejar de luchar, que Marcos se vaya a dedicar a cultivar hortalizas o a otra cosa” 5.

Alrededor de su proyección se acumulan detractores, quienes buscan deconstruir  al “tótem bienhechor de los agraviados”, y lo acusan de “seductor mediático”, “procubano emboscado” y “émulo obsesivo del Che Guevara”. En el bando contrario, es convertido en icono por los activistas antiglobalización; lo elogian prestigiosos intelectuales de izquierda, como Noam Chomsky y José Saramago, y tiene cautivado al imaginario inconforme y romántico del pueblo. Mientras tanto, Marcos no ha parado de emitir comunicados, se deja entrevistar, dialoga con sectores variopintos de la sociedad mexicana, opina sobre asuntos de interés internacional, muestra credenciales de poeta y acaba de escribir una novela. El escritor Carlos Monsivais lo resume así 6:

“El revolucionario cede el sitio a un símbolo aislado de la modernidad, o algo semejante que permita hablar (sin bases) de…

“LA GUERRILLA POSMODERNA”

No queremos la independencia, queremos ser parte de México, ser indígenas mexicanos. (…) nuestro quehacer político no es tomar el poder por las armas, pero tampoco por la vía electoral (..) lo que hay que hacer es subvertir la relación de poder. De lo que se trata es de construir otra relación política, ir a una ciudadanización de la política. Finalmente, los que damos sentido a esta nación somos nosotros, los ciudadanos, y no el Estado. (Subcomandante Marcos)7.

Pero los ecos de Chiapas llegan más allá de la comarca y el reino. Marcos, el portavoz, ha dicho que él es zapatista en México y también es gay en San Francisco, negro en Africa del Sur, musulmán en Europa, chicano en Estados Unidos, palestino en Israel, judío en Alemania, pacifista en Bosnia, mujer sola en cualquier metro a las diez de la noche, campesino sin tierra en cualquier país, obrero sin trabajo en cualquier ciudad. (Eduardo Galeano)8.

El subcomandante Marcos retó al propietario del Inter de Milán, Massimo Moratti, a un partido de fútbol con la selección del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas, México. Como el famoso club italiano ha estado presente en Chiapas, desde hace varios años, colaborando en proyectos, el líder guerrillero expresó a Moratti que, debido a su actitud, “nos comprometemos a no hacerles muchos goles”. (Agencia AP)9.

Consideramos justa y legítima la lucha del pueblo vasco por su soberanía, pero esa noble causa, ni ninguna, justifica que se sacrifique la vida de civiles. No sólo no produce ganancia política alguna, y aunque la produjera, el costo humano es impagable. Condenamos las acciones militares que dañan a civiles. Y las condenamos por igual, provengan de ETA o del Estado Español, de Al Qaeda o de George W. Bush, de israelíes o palestinos, o de cualquiera que, bajo nombres o siglas diferentes, aduciendo o no razones de Estado, ideológicas o religiosas, cobre sus víctimas entre niños, mujeres, ancianos y hombres que nada tienen qué ver en el asunto. (Subcomandante Marcos)10.

El EZLN ha ganado la batalla comunicativa, electrónica (guerra de la 4ta ola). Han sabido servirse de las nuevas tecnologías (Hoja WEB, Conferencia REDMEX). Han traspasado la rígida verticalidad de los medios electrónicos en México. Ha habido a lo largo de estos dos años experiencias de apoyo y acciones planeadas y ejecutadas efectivamente vía nuevas tecnologías, como fue la organización de la consulta europea de agosto de 95. (Tanius Karma)11.

EL MÉTODO

”En la madre, está loco. ¿Cómo sin ponernos de acuerdo? Una novela no es enchílame otra, hay que articularla, tramarla, darle peso a la historia, construir la trama central”, pensó Taibo II cuando agarró las páginas del primer capítulo escrito por Marcos. De entrada no le gustó el título con que las encabezaba: Comisión de investigación, y redactó una nota apresurada proponiéndole otro, además “de algunas reglas y subreglas”. Era lunes o martes,  y se arregló esa misma noche con La Jornada para iniciar la publicación al domingo siguiente.

El proyecto fue tomando forma a través de cartas, emails y correspondencia secreta. Cada coescritor escribía un capítulo y cuando terminaba lo enviaba pronto al otro para darle tiempo suficiente de cumplir su turno. Nunca se vieron, ni hablaron en persona siquiera durante el proceso de creación. “Me siento en medio de una película de espías chinos”, confesó Taibo II, ante quién el Subcomandante Marcos mantuvo incólume su estirpe de heredero moderno de los héroes populares de la literatura, como una mezcla de Zorro enmascarado que combate furtivo a los nuevos explotadores de “indios” y de Robin Hood apertrechado en el corazón de un bosque de Sherwood contemporáneo.

Con su paso desgarbado, su evidente asimetría, su despreocupado mirar, las jirafas tienen una fealdad hermosa. Bueno, bien miradas no es que sean feas, más bien es que parecen muy “otras”, con esa figura tan alejada de las pedantes simetrías equilibradas que se les otorga a los depredadores. La jirafa es la imagen más emblemática de la diferencia en el mundo animal. No sólo es diferente, sino que pasea su descomunal irregularidad convirtiendo su “otredad” en belleza, precisamente porque se muestra.

La humanidad tiene también, felizmente, sus “jirafas”. En el neoliberalismo los otros seres humanos que somos, las jirafas, los feos, los asimétricos, es decir, la inmensa mayoría de la humanidad, somos cazados para sacar ganancias de nuestra piel dura. Debería haber una ley que nos protegiera como “especie en peligro de extinción”. No la hay. Pero, en lugar de ley, tenemos nuestra resistencia, nuestra rebeldía, nuestra dignidad. (Subcomandante Marcos)12.

LOS PERSONAJES

Belascoarán Shayne: Tuerto y medio cojo, a primera vista luce patético. Es un ser maltratado por los avatares de la vida y de un oficio en vías de extinción que presenta bajo tarjetita de “Detective Independiente”. Para colmo, es un impenitente bebedor de cocacolas que posee un alma sublime, de las que defienden los amores imposibles, no abandonan al amigo y reconocen de golpe al hombre virtuoso. “Donde habite el olvido/ en los vastos jardines sin aurora”, cita de memoria a Cernuda este individuo de luces, que reposa escuchando el adagietto de Gustav Mahler. Sin embargo,  por dentro es también un tipo recio, “de los que no se rajan”, ni se corrompen, de ideas progresistas, empecinado en su trabajo, y que sabe defenderse a porrazos.

Elías Contreras: Se reconoce por su nombre de lucha, que se lo puso “el Sup”, y el apellido le encaja bien por llevar siempre la contraria, como síntoma de una terquedad congénita. Es “Comisión de investigación” del EZLN, porque nomás no hay “detectives” en su tierra zapatista. Su pensamiento “está muy revuelto, de por sí”, dice él, pero sentido común suficiente tendrá, según la mentalidad de su jefe, como para que le encargue el averiguar sobre tantos “casos o cosas” raras, así este de ahora, el rollo con “el tal Morales”.

El Quijote es el mejor libro de teoría política, seguido de Hamlet y Macbeth. No hay mejor forma para entender el sistema político mexicano en su parte trágica y en su parte cómica: Hamlet, Macbeth y El Quijote. Mejor que cualquier columna de análisis político. (Subcomandante Marcos)13.

LA NOVELA

Un voz del más allá le revela a un antiguo amigo y compañero de lucha la identidad de su asesino. Van el flaco Monteverde y su perro rengo al minúsculo despacho de Belascoarán Shayne para pedirle que investigue sobre el hombre muerto en 1971 que a través de llamadas telefónicas acusa a “un tal Morales”.

Tan pronto encuentra Elías Contreras a la comadre María, escapada de su esposo abusivo para sumarse a la Cooperativa Mujeres por la Dignidad, y ya “el Sup” lo busca para encomendarle otra misión. El EZLN también persigue las huellas “del tal Morales” y el compadre Elías tendrá que dejar la pacífica comarca chiapaneca de La Realidad para ir hacia la capital atestada de carros y antenas. Antes de que parta a solucionar “la problema”, su superior le advierte que Ciudad de México es “el Monstruo”, y Contreras recuerda de paso esta lección: “Cuando hay un crimen, el criminal hay que buscarlo arriba y no abajo. El MAL es el sistema y los MALOS son quiénes están al servicio del sistema”.

El “Comisión” y el “Detective” llegarán a encontrarse en la urbe convulsa, junto al Monumento a la Revolución. Contribuirán a la búsqueda del sicario unas pistas dejadas por el fallecido escritor Manuel Vázquez Montalbán y su detective Pepe Carvalho.

Y cuando concluyan su tarea, se habrán percatado de que “el tal Morales” es más bien un hombre ubicuo: delator en los 70 y verdugo a sueldo del gobierno contra el movimiento independentista, recadero de los intereses oligárquicos en la entrega del rico ecosistema Montes Azules a trasnacionales extranjeras, soldadillo en Acteal y la Guerra Sucia de Zedillo contra los zapatistas, contrabandista de alcohol y prostitución para denigrar a Chiapas, organizador de la emergente banda paramilitar del “Yunque”, y vinculado a una farsa cinematográfica con la que pretenden los yankis dar por vivo al terrorista Bin Laden.

Tras las mil caras siniestras, “Morales” salta, no como un hombre concreto, sino como la encarnación simbólica de la podredumbre alojada en el núcleo mismo del sistema político y económico mexicano. Es una metáfora que explica la violencia generalizada en ese país, la indolencia refugiada en el consumismo, la falta de expectativas en el cambio institucional donde las elecciones hacen subir y bajar partidos  que sólo buscan la tajada mayor; es el detonador del YA BASTA gritado en el Comunicado Zapatista de enero del 94.

En contraste, La Realidad, montada en plena selva Lacandona, propicia formas económicas tradicionales, alfabetiza a los campesinos indígenas, abre frentes para la reinvindicación de la mujer, acoge igual a homosexuales, travestis y “campamenteros” filipinos, alemanes, daneses, de todas partes, que trabajan codo a codo con el nativo o juegan un partidito de fútbol frente a los guerrilleros del EZLN.

Muertos incómodos (Falta lo que falta) es el título que adquirió definitivamente esta historia; la cual fue apareciendo por capítulos en la edición dominical del periódico La Jornada entre el 5 de diciembre de 2004 y el 20 de febrero de 2005, y del mismo modo en la página de Internet14.  Luego la editorial mexicana Joaquín Mortiz hizo su primera impresión en formato libro, planificó su publicación el Grupo Planeta de España, y firmaron contratos editoriales de Estados Unidos, Alemania, Francia, Brasil, Argentina y otros siete países.

Ambos autores concertaron no embolsillarse las ganancias por derechos de autor y entregarlas a Enlace Civil, una organización no gubernamental que las destinará a obras sociales en Chiapas. Taibo II defiende el libro como ”un nuevo llamado de atención del EZLN diciendo aquí estamos, no sólo no se han resuelto los problemas que constituyeron la lucha sino que este es el estado de la nación, zona de desastre; no hay estado de derecho, hay estado de injusticia y agravios que no se han resuelto” 15.

Pero a tono con el presidente Fox, quien habló del movimiento zapatista como “una cosa casi del pasado”, algunos críticos y escritores han considerado que la novela “no convence, es literariamente irregular” y que es “verborrea”, una vuelta de Marcos a “la retórica de sus Comunicados que no debe ser tomada en serio”. Varios partidarios del Subcomandante, como Gaspar Morquecho, un antropólogo colaborador de los zapatistas, atribuyen esa reacción a que el libro “golpea muy fuerte a la clase política” y defiende al escritor-guerrillero como “un cuate muy vivo y bien informado”16.

Por su parte, Paco Ignacio sostiene que a pesar del “experimento tan forzado”  y las insólitas condiciones de la gestación, salió “una novela narrativamente digna, muy legible, coherente y consistente”.  Y atribuye a Marcos “una pluma muy suelta, dominio del lenguaje poético, y del español que se habla en las comunidades indígenas chiapanecas”.

Tras la polémica que rodea a esta entrega literaria subyacen muchos matices políticos, y los prejuicios y pasiones, a favor y en contra, suscitados por la figura del líder rebelde. ¿Fueron sobre todo sus motivaciones literarias las que impulsaron al subcomandante Marcos a convocar a Taibo II para escribir Muertos incómodos? ¿O sería un golpe premeditado, otro capítulo más de su novela de propaganda para atraer a los medios masivos sobre la guerrilla zapatista y la realidad mexicana?

Probablemente influyeron ambas cosas. Y nada de eso desmerecería su valor mayor: el que se vea en ella la última jugada de un inteligente portavoz de los desposeídos en el tablero de ajedrez de los poderosos. Está claro que el mate todavía está lejano, más por el momento conviene mantenerlos en Jaque.

…tienen razón los neopositivistas cuando dicen que las cosas existen en tanto que son nombradas. La muerte chiapaneca no existe hasta que alguien la nombró… la nombraron muriendo de esta forma, porque como quiera nos moríamos. Fue hasta que ustedes (los periodistas) voltearon a ver que la nombraron.” (Subcomandante Marcos)17.

P:¿En qué ha cambiado la situación de los pueblos de Chiapas?
M: El cambio fundamental ha sido para bien, hay esperanza. No la había antes de 1994. Las condiciones de miseria pueden ser igual o peor, pero no había esperanza 18.

“Una bota es una bota que se equivocó de camino y que busca ser lo que toda bota anhela, es decir, un pie desnudo”.(Subcomandante Marcos)19.

AL CIERRE: CAPÍTULO “ALERTA ROJA”

En la amanecida del 19 de Junio de 2005, un cartel a la entrada de las comunidades autónomas zapatistas anunciaba: “Cerrado por alerta roja”. Un comunicado de Marcos aclaró que encuartelaba sus tropas y ordenaba la evacuación de los territorios controlados por el EZLN. Inmediatamente, y ante el rumor de que el acto guardaba relación con nuevos despliegues del ejército gubernamental, organizaciones de derechos humanos, la Comisión de Concordia y Pacificación para Chiapas (Cocopa) y la dirigencia del PRI exigieron explicaciones a la presidencia. El Senado de la República reaccionó diciendo que Marcos “deseaba otra vez llamar la atención”. Más agresiva fue la Cancillería: que “el EZLN respondiera por la detección de  marihuana en su área”, mientras defendía las acciones militares para “destruir las plantaciones”, como parte de “México Seguro”, una estrategia contra el narcotráfico coordinada junto con Estados Unidos.

El Subcomandante emitió una carta el día 21, dirigida a todos aquellos que lo apoyan en su lucha, “no de despedida”,  sino “de explicación”. Ahí decía haber tomado una “medida precautoria defensiva” mientras se definían en “consulta interna”. Todavía dejó el enigma en pie, al anunciar que pasarían a una nueva etapa donde se “arriesgaban a perder lo logrado”, pero necesaria para construir “otra cosa”, construir “lo que falta”.

En evidente contradicción, llegado el día 24, el gobierno federal desmintió las acusaciones contra el EZLN y habló de “trabajo rutinario” de su ejército en estados adyacentes. Fox se declaró dispuesto al diálogo e “invitó al señor Marcos a trabajar juntos en su integración a la vida democrática”.

No fue hasta el 29, cuando salió la “Sexta Declaración de la Selva Lacandona”, que se develaron las intenciones últimas de Marcos. Terminado el debate entre sus filas, ratificaba el apoyo a quienes persiguen cambios radicales en su país y en cualquier parte, con gestos como “el envío de maíz a Cuba, asfixiada por el bloqueo norteamericano, a través de su embajada en México”. Su nuevo plan de acción contempla un “recorrido por tiempo indefinido” a lo largo de la nación, para involucrar a las personas y organizaciones de izquierda en la conformación de una alianza por un “programa de lucha nacional” y por “una  nueva Constitución”.

Para los grandes medios se trata, apenas, de otro “Zapatour”, o del definitivo “Adiós a las armas” del EZLN tras el desgaste de once años de alzamiento . Pero el proyecto reciente del Subcomandante Marcos podría alcanzar implicaciones más profundas si, despojado ya del fusil y de la máscara, el  carismático líder tuviera la oportunidad de sentarse al  tablero de ajedrez de la política para enfrentarse a las demás facciones partidistas. Claro, que para hacerlo de tú a tú, y aspirar a otro “Jaque”, necesitaría el apoyo de todas las fuerzas progresistas y antineoliberales de México y el mundo.

1ero. de Julio de 2005

NOTAS

1 Carta del EZLN en el homenaje por la muerte de Manuel Vázquez Montalbán, Rebelión, 30-11-2004 (www.rebelion.org).

2 El Otro Jugador: Texto presentado por el Subcomandante Marcos en el encuentro intercultural Los caminos de la dignidad: derechos indígenas, memoria y patrimonio cultural, celebrado el día 12 de marzo del 2001 en la Villa Olímpica de Ciudad de México, convocado por la Escuela Nacional de Antropología e Historia y con la participación de José Saramago, Alain Tourraine, Manuel Vázquez Montalbán, Bernard Cassen, Carlos Monsivaís, Elena Poniatowska, Carlos Montemayor y Pablo González Casanova, entre otros. (Tomado de www.metajedrez.com.ar).

3Habla Marcos, entrevista con Gabriel García Márquez y Roberto Pombo para la revista colombiana Cambio, 25-03-2001 (Tomado de www.ezln.org).

4 Una explicación amplia de los acontecimientos de Chiapas y la biografía difundida sobre el subcomandante Marcos aparece en el sitio WEB de la Fundación CIDOB (www.cidob.org).

5 Haremos política sin el ‘glamour’ del pasamontañas, entrevista con Ignacio Ramonet para El País, 25-02-2001(www.ezln.org).

6 El comentario siguiente aparece en la introducción de Carlos Monsivais a: Marcos, “gran interlocutor”, entrevista con Carlos Monsivais y Hermann Bellinghausen del diario La Jornada, 08-01-2001(www.ezln.org).

7 De la entrevista concedida a Ramonet.

8 El desafío, mensaje enviado por Eduardo Galeano al Segundo Diálogo de la Sociedad Civil, México, junio de 1995. (www.ezln.org).

9 Tomado de www.submarcos.org.

10 Mensaje a ETA del Subcomandante Marcos, IndyACP, 10/12/2002 (http://acp.sindominio.net).

11El Subcomandante Marcos y el horizonte de la traducción intercultural, Tanius Karma, Razón y palabra (Revista Electrónica especializada en Tópicos de Comunicación), Mayo– Julio 2000, México (www.cem.itesm.mx).

12En (auto) defensa de las jirafas, Subcomandante Marcos, Rebelión, 30-10-2004 (www.rebelion.org).

13 En la entrevista concedida a García Márquez.

14 La novela está disponible para descargar por capítulos en el sitio de La Jornada (www.jornada.unam.mex), y también en otros como Rebelión (www.rebelion.org) y El Caimán Barbudo (www.caimanbarbudo.cu).

15 La reconstrucción que se hace aquí sobre el modo en que se gestó la novela y los criterios de Taibo II sobre ella partieron de : La novela de Marcos y Taibo II se presenta en Ciudad Nezahualcóyotl, Arturo García Hernández, 07/05/05 (Tomado de www.paginadigital.com.ar).

16 Sobre estas diferencias de criterios abunda el reporte: Líder zapatista Marcos debuta como novelista, de Terra/Reuter (www.terra.com).

17 Entrevista dada por el Subcomandante Marcos al periódico La Jornada, 06-02-1994 (www.ezln.org).

18 En la entrevista concedida a Carlos Monsivais.

19 De la conferencia El Otro Jugador, citada en nota 2.

Categoría: Artículos | Tags: | |

El Caimán Barbudo © Todos los derechos reservados