Actualizado el 17 de enero de 2014

En la televisión:

Jerarquizar, jerarquizar y jerarquizar

Por: . 13|1|2014

Teresa Parodi en el Centro PabloTodavía con los efluvios del Congreso de la Asociación Hermanos Saiz y en espera del Octavo Congreso de la UNEAC, sueño con que el concepto “jerarquizar”  (organizar jerárquicamente algo) se aplique en  la televisión cubana. Aplaudo la intención de promover lo mejor del día y de cada fin de semana, pero no siempre lo que se promueve es lo mejor, e incluso siendo bueno, la forma en la que se hace a veces deja que desear.

Creo que mientras las jerarquías no se establezcan en la pequeña pantalla, estamos mal. Voy a ceñirme a la programación musical de fin de año. Una vez más,  los dos espectáculos de la clausura de Lucas vinieron a salvar una propuesta general que pudo ser mejor, sin gastar un centavo de más. Esta gala de Lucas no estuvo a la altura de años anteriores aunque, como siempre, fue superior a otras entregas. Ahora, ¿por qué demoraron tanto en transmitir esos programas? En Cubavisión se insertó Espacio Compartido, que tuvo en la emisión dedicada al jazz un feliz momento. Se difundió el concierto de Álvaro Torres en Cuba, que  tiene sus seguidores, pero ¿por  qué no se grabó, por ejemplo, a Teresa Parodi, una trovadora argentina que ofreció descargas en distintos lugares, para un público juvenil, amante de la canción inteligente?.

Hablando de canción que hace pensar… Estuvieron Joan Manuel Serrat y Joaquin Sabina, en días donde el primero llegaba a ¡setenta años! y parece que fue ayer cuando llegó a Cuba, con la frescura de la juventud y un bolso lleno de canciones que se quedaron para siempre. Hubo un espectacular con Barbra Streisand, que se agradece por la calidad de la judía pero, sobre todo, por una puesta en escena delirante.

Lieter LedezmaAhora, no quiero seguir apuntando aquí o allá, prefiero dejar las cebollas y los ajíes y meterle mano al pollo del arroz: el programa del 31 de diciembre. A puro corazón es el espacio musical variado que intenta diferenciarse del resto de propuestas y lo logra. Tiene una iluminación que parece “de afuera” y juega dramatúrgicamente con lo que sucede en escena, protagonizada muy bien por Lieter Ledesma. Este joven toca instrumentos musicales, baila, hace chistes y  sabe escuchar a sus entrevistados. Manolito Simonet logra acompañar a los intérpretes con múltiples propuestas melódicas.

Es como dice mi vecina Gladys, “un programa para disfrutar”. Yo sabía que ese sería el plato especial de fin de año. Entre trago y trago sonreí con las ocurrencias de Ulisis Toirac, un invitado de lujo; y me dije: “esto es hasta las dos o tres de la mañana”. Para mi asombro terminó antes de las doce y  mi desencanto fue total cuando llegó No tengo sueño, con músicos de lujo (Pupy y los que Son, Son; Adalberto Álvarez…) pero con Robertico de conductor, con sus chistes soeces y tontos.

Después de un Ulises Toirac, si usted jerarquiza la cultura sólo podría usar a Osvaldo Doimeadios, Luis Silva o Kike Quiñones. ¿Por qué ir de la calidad profesional a la banalidad total? ¿Porque Robertico gusta…? Sí, lo sé, lo he visto en cabarets, pero de ahí te paras y te vas si no te conviene… En tu casa la televisión está obligada a jerarquizar porque forma parte del sistema de cultura en este país. Y no me digan que se transmitió para los seguidores de Robertico, eso es un camino peligroso que entra en lo mercantil. Ese humorista es uno de los más contratados para espectáculos nocturnos y es muy bien remunerado, según me han dicho. Ahhh, no estoy en contra de que a alguien que trabaja le paguen bien, pero de ahí a que esté en un estelar de la televisión, ¡por Dios!

¿Era muy difícil seguir con A puro corazón, hacer un intermedio a las doce de la noche, y luego continuar con ese programa que ha mostrado que se pueden presentar cosas dignas sin tantos recursos?. Pienso que el ICRT realizó un gran esfuerzo para ofrecer variedad en música, películas y otros programas durante el fin de año. Pero si un día había que “jerarquizar” era el 31 de diciembre.

A puro corazón felicito a las decenas de profesionales que trabajaron en la televisión, mientras nosotros descansábamos. Pero como decía Raúl, el primero de enero en Santiago de Cuba: “En las presentes circunstancias, el desafío se hace mayor y estamos seguros de que con el concurso de las  fuerzas de que dispone la Revolución saldremos victoriosos en este decisivo campo de batalla, haciendo realidad los objetivos que en la esfera ideológica aprobó la Primera Conferencia Nacional del Partido hace dos años, dirección en la que no se ha avanzado lo necesario”; y quienes trabajamos con las ideas —desde escribir una nota, dirigir un programa o tirar una foto— tenemos el deber de transmitir cultura, y nunca afianzar los gustos que se abren paso gracias al mercantilismo,  por razones muy largas de explicar y que en algún momento abordaré en este espacio.

Categoría: Artículos | Tags: | | |

Director: Fidel Díaz Castro

Diseño web: Héctor Otero

Relaciones públicas: Racso Morejón

Redacción digital: Editor: Racso Morejón y Darío Alejandro Escobar

webmaster: Racso Morejón

Desarrollador web: Escael Marrero

El Caimán Barbudo © Todos los derechos reservados