Actualizado el 27 de noviembre de 2017

Rockeando con «lo culto» en el Submarino Amarillo

Por: . 24|11|2017

Y entonces, la sorpresa esperada: Maestro y grupo sumados en la interpretación de varias canciones de los Beatles. Cerraron con la obra de un autor de siglos atrás, que el aclamado pianista y compositor insistió en calificar de rockero. Tuvieron que hacer un bis. Noche lluviosa, e insólita, la de este domingo 12 de noviembre. Por obra de la casualidad y la paciencia asistí a un concierto del grupo rockero Sweet Lissy Project y el Maestro Frank Fernández en el Submarino Amarillo. Feliz conjunción de lo Bueno, que el público supo disfrutar y agradecer.

La agrupación la descubrí hace unos tres años en un evento de Cuerda Viva en el cine Yara. Desde que descargó su artillería aquella noche, supe que se estaba revelando una intérprete y un conjunto de músicos que se iban a consolidar con una exitosa carrera. La vocalista tiene la suficiente fuerza como para colocarse justamente adentro, y en muchas ocasiones bastante por encima, de la sonoridad de sus talentosos acompañantes, sin esfuerzo y de manera personal y atinada. Sin necesidad de imitar a las rockeras clásicas ni rajar la voz, aunque no dudo que pueda hacerlo como ellas si la canción lo pide y Lizzy opte por eso. Han ganado en proyección escénica, y con su versión de «Súbeme la radio», un nombre reconocido hasta fuera de los seguidores del género a pesar de cantar en inglés.

La segunda parte del espectáculo, el debut en el Submarino del Maestro Frank Fernández, fue nada menos que con el «Avemaría» de Shubert. Un piano que desde ya sonó alado y nos hizo volar con él. Como si eso fuera poco para aquel recinto dedicado al rock, las danzas de Lecuona y una suite del propio pianista que integra joropo y conga, continuaron el jolgorio de la mixtura nocturnal.

Y entonces, la sorpresa esperada: Maestro y grupo sumados en la interpretación de varias canciones de los Beatles. Cerraron con la obra de un autor de siglos atrás, que el aclamado pianista y compositor insistió en calificar de rockero. Tuvieron que hacer un bis.

La aseveración de Fernández acerca de que solo existe música buena y mala, se concretó de forma rotunda allí mismo en el pequeño escenario donde lo dijo. Una experiencia de sostenido goce emocional donde lo llamado popular y lo denominado culto empezaban y terminaban nadie sabía dónde ni cómo. La palabra escrita o hablada volvió a mostrar su utilidad (solo) como medio para intentar explicaciones. Sin garantías de poder llenar ese cometido.

Sweet Lissy Project y el Maestro Frank Fernández en el Submarino Amarillo. Feliz conjunción de lo Bueno, que el público supo disfrutar y agradecer.La percepción directa es el punto donde las etiquetas se diluyen y el intermediario cesa, porque es inútil y hasta un estorbo, ante el descubrimiento y asunción de un hilo conductor que (per)seguimos en una suerte de recuerdo (o añoranza) del estado pre-verbal. Eso logra construir la Buena Música, como la de este domingo.

Al contrario del protagonista de aquel inolvidable filme italiano, que salió a buscar la Gran Belleza pero no la encontró, los asistentes a este concierto sentimos su presencia, y por encima de eso su sobreabundancia, entre las notas juguetonas o evocadoras en tránsito por nuestra interioridad. Súmele a ello el esplendor de las canciones escogidas para la ocasión, cuyas letras, más que poesía, son también pura música.

Categoría: Artículos | Tags: | | | | |

Director: Fidel Díaz Castro

Diseño web: Héctor Otero

Relaciones públicas: Racso Morejón

Redacción digital: Editor: Racso Morejón y Darío Alejandro Escobar

webmaster: Racso Morejón

Desarrollador web: Escael Marrero

El Caimán Barbudo © Todos los derechos reservados