Actualizado el 29 de junio de 2016

Apuntes sobre una industria audiovisual de carácter popular

Por: . 27|6|2016

Promocional del Movimiento Audiovisual en Nuevitas. Cortesia del MANCada vez que alguien me pregunta si conozco o he estado involucrado con el Movimiento Audiovisual en Nuevitas (MAN), siempre respondo de igual forma: en la segunda muestra Hieroscopia (2012), cuando los realizadores nueviteros aún no se identificaban por las siglas MAN, las bebidas ofrecidas en el evento se sirvieron en los vasos de mi casa.

Yo tenía veinte años apenas y me preparaba para ingresar a la facultad de Artes y Letras, en la carrera de Historia del Arte. Este suceso que pudiera sonar incongruente, guarda estrecha relación con los protagonistas del evento cinematográfico. Provengo de un núcleo familiar humilde, donde a todas luces parece, seré el primer universitario y esto no hubiese sido posible sin la influencia de esos jóvenes que decidieron hacer cine en Nuevitas. Pasado el tiempo e intentando saldar una deuda que por mucho que me esfuerce nunca saldaré, me toca presentarle al Caimán Barbudo y sus exigentes lectores, el accionar irreverente del MAN.

Las claves del presente texto están contenidas en el párrafo anterior, a partir del extrañamiento que pudiesen producir en el lector tres palabras como: Nuevitas, Hieroscopia y las siglas MAN. Si al término de la lectura, queda claro que Nuevitas es un municipio de Camagüey y no de Las Tunas, que Hieroscopia no es un derivado del hierro y que MAN no es solo el significado de hombre en el idioma inglés, entonces, habré logrado mi cometido.

NUEVITAS, DE PUERTO DE MAR A POLO INDUSTRIAL

Según cuentan los mayores del pueblo reunidos en el parque del cañón1, el nombre del municipio se debe a la vagancia de los hablantes. Nuevitas no es un vocablo que provenga de las comunidades aborígenes de la zona y tampoco posee otras acepciones dentro de la lengua castellana. Básicamente, esta palabra solo designa a la ciudad norteña de la provincia de Camagüey en Cuba.

Corría el mes de noviembre de 1492, cuando Cristóbal Colón divisa la gran bahía de bolsa y en la ensenada del Guincho clava una gran cruz de madera. Pasado el tiempo, en 1514, Don Diego de Velásquez encuentra la marca cristiana dejada por el Adelantado e intenta fundar una población. Pero, a causa de los mosquitos y la escasa presencia de agua en el área, los habitantes se vieron forzados a buscar otro lugar para asentarse. Este es el primer estigma de invisibilidad que sufre el territorio, despojado de ser el seno de una de las siete primeras villas fundadas en la Isla. Sin penas ni glorias, el poblado de pescadores se fue transformando en un portezuelo habilitado para el cabotaje, donde la vida estaba marcada por los cambio de marea.

Al triunfo de la Revolución, la visualidad pesquera se cambia por la industrial. Ernesto Che Guevara, como ministro de Industria, dispuso que por la localización geográfica de la ciudad debía y podía convertirse en un polo industrial. Para el cierre de la década del sesenta, el saldo fabril era sustancial: la ciudad industrial poseía una fábrica de fertilizantes, otra de cemento y una central termoeléctrica. La extensión de la ciudad, el incremento poblacional y el proceso industrial significaron cambios en la dinámica de los nueviteros. El tiempo de los pescadores marcado por los cambios de marea comenzó a ser administrado por los relojes y sirenas de la modernidad.

No es necesario explicar lo que significó el advenimiento de los noventa para el territorio. Las ciudades industriales, progresistas y modernas erigidas por el proyecto revolucionario, terminaron siendo espacios distópicos. Los cambios suscitados apuntaban al bienestar del hombre como producto de la aplicación de la ciencia. Pero los territorios ocupados por los experimentos no sufrieron la metamorfosis esperada. En su caso particular, Nuevitas se vio despojada de sus tradiciones marítimas; la costa se hizo extraña producto de la contaminación y la llegada masiva de personas que no compartían más que el ideal industrial.

El imaginario social en Nuevitas esta permeado por la concepción de la ciudad no vista, agravada por la frustración del proyecto industrial. Es entonces que el accionar cotidiano de nueviteros y nueviteras a cualquier nivel, personal o institucional, busca desdibujar las marcas de la invisibilidad; o al menos eso me gusta pensar.

La discusión continúa y el consenso general deriva en que Nuevitas se debe a la unión de las palabras: no – vista. Es una creación léxica por etimología popular; los hablantes desconocen de etimologías y por homofonía crean el vocablo. Esto es lo que los lingüistas denominan relajamiento articulatorio o creación como respuesta a la ley del menor esfuerzo. En buena medida, los abuelos del parque no estaban muy errados con respecto a la vagancia.

HIEROSCOPIA, PRÁCTICA ADIVINATORIA Y MUESTRA DE CINE INDI, B, TRASCH

Cartel, Costas Extrañas (Doc) Dayron Porrua y Eider Armas. Cortesia de los realizadores.El próximo año se celebrará una década de realización audiovisual en Nuevitas. El oledor de pólvora (2007), cortometraje de ficción, fue la génesis y contó en su staff con los promotores de dicho fenómeno: Dayron Porrua, Eider Armas, Pedro M. Navarro, Geordanys Santana y Leonardo Gómez. Bajo las premisas del proyecto El Cuchillo de Macbeth Video/Instalación/Performance se materializaron, hasta el año 2009, alrededor de cinco filmes, donde destacan por su significación: Un día cualquiera (2008) de Pedro M. Navarro; y Costas Extrañas (2009) de Dayron Porrua. El primero significó el inicio de la presencia de los nueviteros en la Muestra Joven ICAIC; y por ende, el reconocimiento de su labor. Así mismo, el documental de Porrua destaca no solo por su participación en la Muestra, sino porque logro llamar la atención de Fernando Pérez y establecer una relación que hasta hoy se mantiene entre el director y los realizadores nueviteros.

La embriaguez provocada por el encuentro con el legendario cineasta cubano y el cúmulo de materiales no exhibidos, dio al traste con la primera muestra Hieroscopia: Cine Indi, B, Trash, en el propio año 2009. La exhibición que solo duró una noche, recogió todo lo realizado hasta el momento y estuvo acompañada de otras intervenciones artísticas. Para el año 2012 se desarrolló por segunda vez; y a partir de este momento el festival adquirió un carácter anual. Para junio de este año se prepara su sexta edición.

Lo significativo del modesto primer encuentro radicó en permitir la cohesión y el trazado de los objetivos a seguir por el grupo: realización independiente, clase B y cine trash, postulados de la postmodernidad que legitiman la mezcla de la baja cultura, la contra-cultura y lo Kitsch con las prácticas artísticas. Palabras mayores para un grupo de provincianos y sin formación en la teoría y práctica del cine; pero en esta grandilocuencia enunciativa, y que sin lugar a dudas caracteriza el resultado de los trabajos, mucho tiene que ver el entonces estudiante de Historia del Arte, Dayron Porrua.

Hieroscopia es una muestra sugerente en el escenario cubano. Si bien existen eventos como el Cine Pobre que se desarrollan fuera de La Habana, Nuevitas es el único donde los anfitriones son el plato fuerte. A Hieroscopia se va a ver audiovisual hecho en Nuevitas y por nueviteros. No obstante, los realizadores foráneos tienen las puertas abiertas para presentar trabajos e incluso filmar. Desde la tercera edición (2013) se presentan materiales de otros lugares de la Isla, y desde la cuarta (2014) se aprovechan los días de festival para rodar con colectivos heterogéneos,  donde han figurado junto a los nueviteros: Jorge Molina, Ángelo del Castillo, Daniel H. Arévalo, entre otros.

MAN, POR PURA CASUALIDAD, NO SE TRATA DE UN MOVIMIENTO ANTIFEMINISTA

Proceso de filmación, El Regreso (2014), Geordanis Santana. Cortesia del MAN. webPrimero fue el Caos y después el Movimiento Audiovisual en Nuevitas (MAN). Sin dobles intenciones, ni aires de superioridad, sino por una cuestión práctica y de organización, se decide de manera unánime que todos los materiales realizados en Nuevitas, saldrían bajo el sello del MAN. Anterior a esta decisión, era frecuente que cada quien asumiera un sello personal que identificara sus trabajos: Producción El Cuchillo de Macbeth, La Otra Mirada, Prohibiciones…

Mientras la repercusión era local funcionaba, pero una vez que se fueron abriendo nuevos horizontes, lo más atinado era identificarse bajo un mismo sello. A pesar de las individualidades e inquietudes artísticas, los materiales a nivel visual y estético respondían a una misma unidad. Hecho comprensible si tomamos en cuenta que al revisar los créditos de los materiales, pareciese que nos toman el pelo: el que era director en unos, aparece en otros como actor, productor o fotógrafo. Las ideas eran de carácter personal pero siempre el mismo equipo de trabajo, que variaba según las necesidades del rodaje.

Hoy la realidad es distinta, y tras el crecimiento de las filas del MAN, los cursos, talleres y años de experiencia acumulados, cada quien ha ido encontrando su camino en el audiovisual, aunque siempre están dispuestos hacer lo que sea necesario.

Fueron conscientes de que los materiales poseían rasgos comunes y que, por lo tanto, debían ser identificados como una unidad. Los primeros trabajos, al ser observados de manera independiente y sin previa contextualización, pierden mucho valor. En ellos, connotan al hecho artístico aspectos extra artísticos que provienen de campos como la sociología y la antropología; se antepone el valor cultural al artístico. La inversión de esta realidad vino con el tiempo.

Amén de la cuestión práctica existen rasgos y acciones que les permiten responder a la naturaleza de los movimientos artísticos. Como en ningún otro lugar, en Nuevitas, la presencia de un grupo de jóvenes trabajando bajo ideas y principios comunes con el audiovisual, es un hecho que permite pensar el enunciado de “movimiento”, más allá de una etiqueta sin peso alguno.

Las muestras con carácter anual y la creciente presencia de personal del medio a nivel nacional, así como periodistas, provocaron que para el 2013, Hieroscopia comenzara a sonar más allá de sus latitudes geográficas. Sabemos que el audiovisual joven en Cuba no está concentrado única y exclusivamente en la capital, y aunque la emigración es un fenómeno latente, los exponentes en el interior del país existen y gozan de calidad y reconocimiento por su trabajo. Pero casi siempre se trata de casos aislados y no responden a la dinámica de un grupo.

El MAN recoge objetivos y directrices comunes de un número de realizadores que comenzaron como aficionados y, entre todos, unas veces en el rol del maestro o alumno, se han ido superando. La dinámica del MAN no solo se perfila a la realización audiovisual, sino también en el trabajo mancomunado para llevar a feliz término una Muestra de Cine, sin recursos, sin conocimiento e incluso sin el necesario apoyo en ocasiones.

Son de su interés, además, la constancia en las Muestras Jóvenes ICAIC, así como la vocación pedagógica del proyecto, ya que en su mayoría los integrantes fueron o siguen perteneciendo a la Brigada José Martí, instructores de arte, y desde sus prácticas han logrado incidir en la alfabetización audiovisual de la comunidad, con especial énfasis en niños y jóvenes, a través de talleres y presentaciones en diversas localidades del municipio y fuera de él. No se trata de poner un nombre, siglas que los identifiquen, sino de ser consecuentes.

El accionar del MAN y su muestra Hieroscopia, han provocado que en el mapa de la realización audiovisual independiente de la Isla, Nuevitas sea un foco de atención, como se puede corroborar en el texto “Apuntes para un posible manifiesto de la wajirología audiovisual cubana” de Antonio Enrique González Rojas2.

Logo de la Muestra Hieroscopia. Cortesia del MANUn intento por quebrantar los principios de la invisibilidad y más si se toma en cuenta que “la producción audiovisual independiente, y de bajo presupuesto en Cuba es un aspecto importante en la vida creativa de la isla. Pero pocos de nosotros sabíamos que una industria audiovisual de carácter popular y un esperado festival de cine se abren paso en el pequeño y aislado pueblo de Nuevitas”.3 Este criterio que presenta al MAN como una “industria audiovisual de carácter popular”, los coloca como protagonistas de un hecho sin precedentes en la historia del cine cubano posterior a la creación del ICAIC.

NOTAS

1. Parque central Salvador Cisneros Betancourt de la ciudad de Nuevitas.

2. Publicado en: Bisiesto. Diario de la 15ta Muestra Joven ICAIC. No. 1, martes 5 de abril de 2016, p. 7.

3. Yainet Rodríguez Rodríguez. “Saludos desde Nuevitas: un pequeño pueblo se hace grande a través de los audiovisuales”, en Cuban Art News. www.cubanartnews.org/es/ (Consultado: 27/05/16, 11:14 pm.)

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