Rafael Hernández:
¿Premios digitales para revistas impresas?
Hablar de premios digitales para revistas impresas puede sonar tan descabellado como vender botes de recreo en Bolivia, abrigos en el desierto, o aplaudir las alas del que no vuela. En el mejor de los casos, semejante premio sería el hazmerreír de los jurados, y ya bastante se polemiza sobre la verdadera función de los premios y de los premiados, para que encima venga algún jurado chistoso a falsearnos un acto que —polémicas aparte— se exige debe ser siempre analítico o, por lo menos, socialmente aceptado como tal.
Pero confieso que hablo de premios digitales a revistas impresas como simple provocación a la lectura, y que no hubo falsos jurados ni venta de botes de recreo a Bolivia. En honor a la verdad, debí haber empezado porque el premio Palma Digital 2012 —entregado por Cubarte dentro de la III Jornada de la Cultura Cubana en Medios Digitales—, fue otorgado a la revista Temas en su versión digital (en la categoría de Revista Digital), por su adecuado diseño informático, altísima calidad de los textos, su actualidad y, sobre todo, por la utilidad de mover el pensamiento y discrepar en la red de redes. Esta es en síntesis la opinión del jurado, ampliada desde otro punto de vista por el propio Rafael Hernández, director de Temas.
—A nosotros nos ha sorprendido un poco merecer este premio, porque pensamos que tenemos mucho que mejorar en ese sitio web, que tenemos que hacerlo mucho más ágil y ponerlo a la altura del trabajo de diseño que la revista impresa tiene ahora. Tenemos que hacerlo más interactivo, más flexible, y expandir más una sección que sólo existe en la versión digital, que es la sección “Catalejo”, una sección de trabajos breves de carácter polémico y que requieren una referencia, una constancia más inmediata que los textos que se publican en la revista, y que son largos, también polémicos, analíticos, críticos, pero que llevan un proceso de maduración de meses y a veces hasta de años. Por ejemplo, en esta sección “Catalejo”, que pensamos revitalizar, intentamos crear un espacio a través del cual podamos tener un diálogo más intenso con nuestros lectores y presentar una ventana de comunicación del debate interno y externo sobre los problemas contemporáneos.
—Y a grandes rasgos, ¿cuáles son las características de Temas en su sitio web?
—La página digital de la revista es la colección de los setenta y un números de la revista. Tiene determinadas características de accesibilidad y de diseño que facilitan lo más posible la difusión de los textos que la revista contiene. Tiene un sistema de búsqueda que permite que cualquiera pueda acceder a la página, buscar un tópico determinado y rastrear, a lo largo de los setenta y un números, dieciocho años de publicación, dónde aparece ese tópico, en qué materiales, en cuáles ensayos aparece tratado. La página también incluye las ilustraciones de la revista, a la cual han aportado importantes artistas cubanos; tiene una galería que está compuesta por las obras de esos artistas que han sido donadas para publicarlas en la página, e incluye también una sección donde se publican los paneles de debate que la revista hace.
“O sea, la revista tiene una salida, que es la edición impresa, pero tiene también una actividad mensual, que es un panel de discusión desde hace diez años. Hemos publicado más de ochenta paneles que aparecen no solamente como parte de la revista, sino en volúmenes expresamente editados. Hemos publicado cuatro libros y hemos incorporado en la página, donde está accesible de manera gratuita, el contenido de esos cuatro volúmenes”.
—¿Qué le ha aportado este sitio web a los contenidos de Temas?
—Bueno, nos ha aportado una vía de difusión de nuestro trabajo. Esta es una revista trimestral, edita tres mil ejemplares que se agotan rápidamente. Es muy difícil llegar con esos materiales impresos a otros países, e incluso a todo nuestro país. La exportación de libros y revistas no es lo mejor en términos de la difusión de nuestra cultura, de manera que por esta vía digital nosotros tenemos suscriptores en Australia, China, Europa y Estados Unidos, que acceden al último número de la revista. Si se busca en Google, la revista Temas aparece en la primera página, lo que quiere decir que tiene muchos seguidores dentro y fuera de Cuba, y esa posibilidad de difusión es única y sería imposible que la lográramos por la vía impresa.
“Y es que cada vez se generaliza —y aún más importante: cada vez se comprende mejor— el valor e influencia del espacio digital. Ya no es algo que está simplemente al lado, paralelo, más o menos al alcance de la mano, sino que está dentro, conformando una plataforma que es al unísono herramienta para la emisión, recepción, consumo e interacción. Anteriormente como una opción, ahora no queda más remedio que usar este espacio donde pueden confluir todos los espacios posibles.
“Para el tema de la cultura, además, lo digital tiene que ver —o posibilidades tiene— para formar parte fundamental del desarrollo, tanto en la creación artística como en las formas de consumo. Incluso, desde una visión reducida, la cultura escapa de los formatos tradicionales: el libro no depende del papel, ni la película del cine, o la radio de las frecuencias moduladas.
“Ejemplos de todo tipo abundan; de hecho, en Cuba hay un interés ascendente de intensificar los procesos de digitalización para preservar el patrimonio cultural y al mismo tiempo socializar con menos trabas o intermediarios esos contenidos. Por ese camino andan la Biblioteca Nacional (digitalización de todos los archivos de prensa y fotografía), el Museo de la Música y el ICAIC.
“De ahí que Temas, volcada al ciberespacio, gane para sus contenidos impresos una más completa y amplia realización —entendiendo por realización el acto de recepción donde el lector-usuario concreta en la lectura-acceso el significado último de los mensajes. ¿O qué sentido tendría hablar donde no pudiera escucharse nada? De ahí que el Palma Digital sea también, sin incoherencias semánticas, un premio digital para una revista impresa.”
Categoría: Entrevistas | Tags: Cubarte | Cultura Cubana | Internet | Medios Digitales | Palma Digital | Rafael Hernández | Revistas Digitales | Temas











1 Criticólogo. 13|12|2012 a las 10:26
El chiste de la redactora no es una simple provocación a la lectura. Otorgar una Palma Digital a la web de Temas sí es como vender botes de recreo en Bolivia. Una cosa es que esa revista publique buenos contenidos, ya sea en la versión en la web o la impresa y que podamos agradecerle lo que hace por el diálogo y la polémica en Cuba y otra el que se le otorgue un inmerecido premio por una web que en cuestiones de diseño y visualidad y estándares de la web contemporánea anda en la prehistoria. Realmente no hay muchas buenas páginas webs en Cuba, pero al César lo que es del César y no lo que tocaría a Juan Quinquin. Ningún bien se le hace a la webesfera cubana otorgando premios descabellados. La única conclusión que puede sacarse de este desatino es que aquí seguimos sin saber (al menos eso demostraron los jurados)qué demandan hoy las webs. Me parece muy bien que Rafael Hernández reconozca su sorpresa por el premio, eso demuestra que sabe perfectamente que no se lo merece. Ahora debería renunciar al premio, y que este quedara desierto, para ver si así le da un impulso al debate o la polémica sobre el calamitoso estado de nuestras páginas webs. Esa sería una actitud a la altura de lo que propugna Temas desde el contenido de sus artículos.
2 Armando Camacho. 20|12|2012 a las 10:20
Estoy de acuerdo con el comentario criticólogo, nadie duda de la relevancia intelectual de la revista Temas, de la institución Temas; ahí esta la revista, los debates de los últimos jueves; etc…
Otra es el sitio web, soy asiduo lector de la página en primer lugar porque publica el número meses antes que salga la versión impresa, y se puede descargar en formato pdf. Todo bien. Pero la página web está aún en la prehistoria. Falta lo esencial la retroalimentación de sus lectores, nada de foros, chats, etc…Por mencionar algo elemental en la comunidad virtual, la retroalimentación.
Gracias
3 Roberto. 27|12|2012 a las 15:16
Coincido 100% con la opinión del Criticólogo. Mi primera impresión al visitar la web premiada fue una pregunta: ¡¿Y éste fue el sitio que recibió el premio?!
Sin ir más lejos, muchos tendrían que aprender de la edición digital de El Caimán Barbudo, que no es perfecta, pero sí cumple con los estándares de la web contemporánea.
Mucho más saludable hubiera sido decir que el premio quedaba desierto. La polémica que hubiera generado semejante acción hubiera sido muy saludable para la “blogesfera” cubana.