Actualizado el 20 de marzo de 2014

Ruben Lester:

Soy de aquí y soy de otro la’o

Por: . 14|3|2014

Rubén Lester

 

 

 

 

Muy poco conocido en La Habana, este trovador es, sin embargo, una de las voces más valiosas del oriente del país.

En mi caso, fue bastante normal encontrarme con la guitarra. Mis padres, arquitectos de profesión, eran apasionados de la música, y desde que era muy pequeño me hicieron estudiar en la Escuela Vocacional de Arte de Santiago de Cuba y en el conservatorio Guillermo Tomás allá en la Habana; ahí me compraron mi primera guitarra de palo.

Eran los años ochenta y pico y estaba loco yo con el rock and roll y la guitarra eléctrica, ellos estaban en Europa trabajando y me trajeron entonces una guitarra eléctrica y fue cuando se formó la tormenta de verdad. Imagínate que yo quería ser una estrella de la guitarra como veía en los videos de aquella época, a Steve Vai o Van Halen y la guitarra clásica comenzó a tornárseme un poquito aburrido. El problema creo que fue que los clásicos siempre tocan sentados.

Después llegaron otros tiempos y otras guitarras, gracias a la vida…

Estudié en varias escuelas y con diversos profesores, porque como mis padres viajaban a cada rato me tenían entre Santiago y La Habana, y a veces viajaba con ellos pero la mayoría de las veces me quedaba en casa de mi abuela materna en Lawton o cuando solo uno de ellos estaba fuera, me quedaba con el otro en Santiago.

Entre todo eso hice estudios hasta nivel medio superior en la guitarra y, como ya tocaba en grupos profesionales, no continué.

Trabajé como guitarrista, bajista y cantante en distintos grupos… de rock, con trovadores y con grupos de música popular aquí en Santiago. Y estando en eso, me pidieron varias veces los directores componer cosas para el grupo y así empecé a sacar mis canciones (algunas muy viejas, porque realmente desde que empecé a tocar la guitarra hice canciones pero nunca me atreví a cantarlas en un escenario). Y sucedió que a la gente de alguna manera le empezaron a gustar y muchas veces estando en algún lugar me obligaban a  cantárselas solo con la guitarra… Supongo que las sentían más íntimas o no sé… Hasta que tomando un día unos traguitos con un socio, me decidí a hacer un concierto solo con la guitarra y fue súper bien. Lo que sentí aquella vez fue maravilloso.

A veces la gente me dice que soy un poco egoísta porque toco solo muy ocasionalmente temas de otros autores en directo. Esas cosas las tengo más reservadas para momentos y motivos en casa. De ahí viene una idea que acaricio de hacer un concierto solo de covers de autores cubanos y del mundo.

Desde que empecé con la guitarra empiezan a aparecer mis primeras canciones. Aquí hay una historia bonita. Yo al principio estudiaba las partituras, y con los acordes que me aprendía hilvanaba canciones que me gustaban y después los acomodaba de otra forma para inventar canciones mías. El problema estaba en los textos, imagínate a un muchacho de once años escribiendo “te quiero mi amor”, virgen, medio abelardito y con muy poca maledicencia consciente, anacrónico a la culta picaresca de la cubanìa.

Después, aquí en Santiago en todos los parques hay un guitarrero, y yo los odiaba por aquel entonces porque te disparaban siempre, e irremediablemente, un compendio de la Década Prodigiosa, los clásicos más rallados de la trova tradicional y misteriosas canciones mexicanas. Todo para sacarte unos kilos para emborracharse. Ahora los amo, ok…

Las novias. Fueron las novias, los amores que tuve por ahí. Me escucharon con sensibilidad, me impulsaron con sutilezas espectaculares y esa inducción me lleno tanto que empecé a cantar en público. Era necesario comunicarse y contar lo bueno de vivir full of love.

Compongo sobre todo lo que se me ocurra… Es un caos… Pero sobre todo al amor en las buenas y las malas, y a la vida en las buenas y malas, no sé… Tengo temas a la bebida, a la emigración, la religión, a Martí, a un perro, a la mentira, al suicidio, a la vulva, a la fiesta, a mí.

Yo me siento un trovador cubano y santiaguero, aunque haya nacido en La Habana. Porque tengo mucho de la música de esta parte: la trova, el son, el reggae, lo caribeño, pero imagínate que los géneros que más me gustaban eran el rock, el blues, el soul, entre otros que escuchaba estando en casa. Ya cuando salías a la calle, te encontrabas en un parque un grupito tradicional tocando, en otro el órgano oriental con su sonido particular, o desde un portal Bob Marley a todo volumen. Así es Santiago.

En mi periplo musical he interactuado con la televisión y la radio casi todo lo que he podido. Siempre que ando por La Habana hago algún programa, y en la TV Turquino y la radio de Santiago de Cuba deben estar aburridos ya de mí. Tengo conciertos grabados para la televisión y también para la radio.

En cuanto a los discos no es muy extensa mi experiencia. Lo primero fue una producción en vivo que se hacía en el Centro Hispanoamericano de La Habana, subvencionada por la AHS. Lo segundo fue mi participación en la antología Raspadura con ajonjolí, después hice el disco Simple con Bis Music, que fue nominado para Cubadisco. También Viejo Sound Santiago del sello Siboney. La quinta aventura es un proyecto de tres autores, que se llama X Planet y el disco se llama x 610. Participamos una inglesa, un rapero de Santiago y yo. Se grabó en Manicomio Record, de la provincia. Ahora estoy maquetando otro que quiero llamarlo La vida sigue igual.

Tú sabes que aquí en Santiago la canción nunca se ha perdido… Es que siempre hubo… desde Augusto Blanca, Aquiles, Felipón, el dúo Postrova, William Vivanco y muchos más hasta mí y después… Ahora, entre tanta musiquita descargosa y fugaz que está aquí por dondequiera, todavía hay bastante gente trabajando…Gente muy joven que está muy bien. El problema está en los espacios que son poquísimos. Yo espero que las instancias que trazan la estrategia cultural en Santiago de Cuba cumplan sus funciones para el  beneficio de todos. Al final es nuestra cultura la que estamos construyendo.

La definición de mí mismo te la digo con un pedazo de canción:

Vividor, pinchador, fino talentoso y amador

Optimista, muy artista, saludable y elegante a la vista

Relaja’o, proba’o, arrebata’o, pinta’o

Porque soy de aquí y soy de otro la’o

Con la risa, el detalle y la buena cara

Porque estoy de prisa y sin cosas raras

Ni mentiroso, ni rencoroso,

No soy celoso solo un tin vicioso

Amante de los sueños desde que era pequeño

Amante del amor en el que me despeño

Musical total con su pisquita de sal

Porque es ideal, así es espiritual

Huyéndole al drama y a la tristeza

Armando el futuro, ese rompecabezas

Soy bueno y humano como todo el mundo. Y soñador… Sí.

Categoría: Entrevistas | Tags: | |

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