Actualizado el 22 de agosto de 2014

Un laberinto de franqueza e inocencia

Por: . 21|8|2014

Magdalena Rivas:...tenemos intención de hacer un catálogo amplio sobre artistas Brut en la Isla.Desde el 5 de Agosto del presente año, la legendaria galería Luz y Oficios -Centro Provincial de Artes Plásticas y Diseño-, sorprende con una atrevida exposición. La propuesta de sus curadores, J. Enrique Garrido, Victoria Gallardo y Magdalena Rivas, comenzó con una cita del pintor francés Jean Dubuffet (1901-1985): “El Art Brut es  instinto, pasión, locura, y violencia.”

Dicho término se refiere a la producción artística no contaminada con el espíritu competitivo del mundo artístico profesional. Diferente del arte naif, que no escapa a la búsqueda de reconocimiento, el Art Brut obedece únicamente a la necesidad interior y se desarrolla en espacios íntimos. Quienes lo producen, permanecen ajenos al sistema promocional de las instituciones.

La exposición la integran diecinueve creadores, pero no todos pudieron estar presentes en la inauguración. Algunos están afectados en su psiquis y llevan una vida indigente; otros no le encuentran sentido a enorgullecerse por colgar un cuadro en un extraño cubículo blanco, al que recién conocen como galería; otros están muy agradecidos, pero “todavía conservan la humildad y la sencillez de quienes no han sido absorbidos por el sentimiento competitivo de los profesionales”, según comenta Magdalena Rivas, curadora principal del interesante proyecto y una de las especialistas más activas del Centro.

 Ángel Alonso: Tengo entendido que esta exposición es parte de una investigación más larga y tal vez derive en un libro…

 Magdalena Rivas: Sí, es un proyecto en el que llevo años trabajando. A muchos de estos creadores les conozco desde hace tiempo. Claro que tenemos intención de hacer un catálogo amplio sobre artistas Brut en la Isla. Para ello también trabajamos, y es ardua la labor pues hay que visitar las provincias y rastrear los más interesantes y representativos. Este trabajo ya lo tenemos adelantado en parte.

AA: ¿Cómo te acercaste al Art Brut? ¿Qué te motivó a estudiarlo?

 MR: Participé en la organización del evento SALUMED que se celebraba en el municipio habanero de Regla, en el Centro de Salud Mental que dirigía el Dr. Raúl Gil. Eso fue en 2001. Además de ayudar a fundar ese evento, también participé en él  como artista, en una exposición que tenía como tema el arte en función de la salud. Allí conocí a algunos creadores que hacen este tipo de obra, pero aún no era consciente de qué se trataba.

Trabajaba como Instructora de Arte de la Casa de la Cultura de Regla y al mismo tiempo era profesora de Artes Plásticas de una escuela de enseñanza secundaria; luego me mudé para Alamar, en la Habana del Este y comencé a trabajar en la Dirección Municipal de Cultura, como subdirectora. Así pude involucrarme con todo el movimiento de la zona, que era bien rico y precisamente ejercía sus prácticas artísticas con un perfil marginal y periférico. Muchos de los creadores o personajes sui géneris que allí visitaban, dibujaban, pintaban, hacían instalaciones y performances. Estaban seducidos por el carácter alternativo que propiciaba el medio y que les exhortaba a sentirse a su aire.

 AA: En esta exposición hay artistas que encajan directamente con la marginalidad que caracteriza al Art Brut, pero hay otros que han hecho exposiciones y hasta han cursado carreras artísticas ¿Por qué decidiste incluirlos? ¿No desentonan estos artistas con la pureza que define esta corriente?

 MR: Hemos tratado de mostrarles variadas maneras de hacer de los artistas Art Brut, pero también tenemos en la exposición algunos que están más cerca de lo que se ha definido como Outsider Art, en español Arte Marginal. El outsider no se restringe a lo que Dubuffet llamó Arte en Bruto. Es un concepto más amplio. Preferimos ser más abiertos. Algunos son totalmente  autodidactas, otros tal vez han recibido alguna instrucción parcial; muchos gozan de una perfecta salud mental, pues no es necesario padecer una enfermedad psiquiátrica alguna para producir obras que aquí incluimos.

Obra de Pedro Bacallao. ST, -60X45cm-Todos tienen en común el atrevimiento, la desinhibición, la crudeza e inmediatez con que enfrentan la creación. Hay una impaciencia por crear que no deja espacio a la racionalidad, y esa pureza los destina a conformar un surtido jardín, un laberinto que estos creadores realizan rompiendo todo canon para la interpretación. De ahí viene el título de la exposición. Nos perdemos en un laberinto donde las cosas no están claras, un laberinto del que no existe una salida fácil. Sería muy aburrido…

 AA: ¿Cuál es el próximo paso de tu investigación? ¿Piensas seguir trabajando con ellos?

 Hemos hecho en lo que va de año varias exposiciones personales de este género, entre las que se puede mencionar como muy importante de Pedro Pablo Bacallao Perdomo, con el título Niño con trauma mira fijo al cielo y sonríe. Para el año que viene, tengo varios proyectos con artistas que estuvieron en esta muestra y con otros que he conocido recientemente y que no pudieron estar por un problema de espacio.

AA: El acto de integrarlos al mundo del arte mediante esta y otras muestras puede funcionar para muchos de ellos como el Fruto del Árbol del Bien y del Mal en el Paraíso cristiano ¿La pérdida de la inocencia que esto implica pudiera oponerse a la esencia misma del Art Brut?

 MR: Puede que sí,  pero si no los damos a conocer, nunca se sabrá que existe esta modalidad en Cuba, que existen estos artistas, aunque ellos mismos no se reconozcan como tales. Para ellos es un gran juego, se sienten libres de las complicaciones y las amarguras de hacer una “carrera”. Pero si alguno comienza a tomárselo en serio y quiere hacer una carrera profesional ¿por qué no?

AA: ¿Qué distingue al Art Brut cubano de sus exponentes en otras naciones? ¿Hay algún factor común predominante en sus obras o en sus vidas, que provoque resultados diferentes?

 MR: Sí, son obras muy “criollas”. Hay piezas que denotan su conexión con lo social, a pesar de lo hermético de sus discursos. Más allá de los temas, hay otro factor que los une: la mayoría trabaja con mucha precariedad material y eso condiciona que la imagen sea diferente. La escasez de pigmentos, por ejemplo, se convierte en un reto a la inventiva y a la imaginación.

 AA: ¿Antes de que Dubuffet definiese al Art Brut, no hubo otras investigaciones? Porque este fenómeno no se fundó como el Cubismo o el Surrealismo, sino que siempre estuvo ahí…

MR: Anteriormente, galenos suizos, alemanes y belgas, entre otros, habían  realizado estudios sobre las representaciones estéticas de pacientes psiquiátricos. Habían visto que los mismos demostraban una muy interesante dimensión morfológica en sus creaciones. Jean Dubuffet se percata de que estos artistas tienen el más autentico sentido primitivista, que sus producciones poseen un valor estético genuino.

AA: Sin embargo, como se refleja en esta misma exposición, no parecen estos creadores tener la capacidad de discriminar lo menos logrado de lo más interesante. Parecen valorar igual todo lo que hacen. Uno de ellos muestra mucha sagacidad en una obra y en otra resulta más elemental. Así también lo apreció una importante curadora en la inauguración.

MR: Es que estás viéndolo como profesional. Ellos son libres de esa necesidad de discriminar, de enfocarse, de competir. No les importa eso de marcar una personalidad, de diferenciarse. Ellos pintan realmente lo que les da la gana, siendo sus obras muy fuertes en concepción y forma.

AA: A la vez, no están exentos de rasgos reconocibles, como cualquier artista profesional

MR: Sí, pero esto es algo que sale solo, no a través de la autorepresión que implica perseguir un “estilo personal”, para desmarcarse de los otros, sino a través del propio trabajo, porque son obsesivos trabajando, como te darás cuenta…

AA: Pienso que trabajan el doble de los profesionales y como no tienen ansiedades inherentes a la competencia, al mercado, entonces toda la energía se vuelca en la creación misma, sin más distracciones.

Cartel de la exposición Sentido del laberinto  (ArtBrut)MR: Eso es lo que ocurre. La producción es inmensa porque están canalizando todos sus problemas en ella. El hecho de trabajar como maniáticos y sin represión, hace que esta labor actúe como acción reparadora del alma. No nos interesa tanto que sean artistas Art Brut resolutamente puros, lo que sí tienen en común es su honestidad, sinceridad y autonomía.

Categoría: Entrevistas | Tags: | |

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