Actualizado el 8 de noviembre de 2017

Homagno, la aventura de ser una isla sin hundirse

Por: . 6|11|2017

Ellos lo sintetizan de modo sencillo. Homagno es un pacto con el amor a nuestro país, a nuestra generación, a nuestra música. Una isla sin vocación de isla, que intenta trascender sus límites sin hundirse. La urgencia es quizás lo que mejor define a esta “banda de dos” conformada por un filólogo y un músico. O mejor, dos trovadores que de vez en cuando entrecruzan sus formaciones académicas para hacer canciones cuyo arquitrabe descansa en la poesía y la música.

Y digo la urgencia porque aseguran que es un trabajo que quieren hacer “ahora”. Ernesto Mederos, quien junto a Manolito Bas da vida a Homagno, afirma que “no queremos esperar a que alguien venga a ofrecernos ayuda. Creo que a veces los proyectos tienen que estar por encima de la burocracia. Es importante que las instituciones se abran para escuchar las propuestas de la gente. La gente es lo más importante. No tengo nada en contra de ser parte de la institucionalidad cubana. Por problemas de burocracia hemos tenido que ingeniárnosla para operar fuera de ella.”

Estos jóvenes músicos ponen de relieve que en la actualidad existe mucha obra todavía por revelarse. “Y no solo pensamos en artistas noveles, sino también en otros de mayor bagaje, con una obra considerable, que no han sido captados por los medios o las instituciones.”

Para Manolito y Ernesto las maneras de acceder a la institucionalidad artística son rígidas. “Después de los doce años es prácticamente imposible entrar en una escuela de música. Algunos pocos lo logran. Casi nunca de forma autodidacta. En Cuba cuando no pasas por el filtro de la institucionalidad escolar, se complejiza la posibilidad de llegar a ser un músico profesional”, apunta Mederos.

“Tal pareciera que los artistas trabajaran al servicio de las instituciones y no al revés. Las fechas pican y se extienden. Los artistas envejecen y con ellos su arte. Homagno es y será un proyecto autónomo, no es empecinamiento ni necedad sino la única alternativa que nos ha dejado la vida y los tiempos que corren.”

Homagno en primera persona

“Nuestro encuentro ha sido tan aleatorio, fortuito y milimetrado como el propio modus vivendi de los habaneros corrientes, fue dándose más y más… Ambos éramos parte de esa fauna urbana que habitaba la siempre nocturna Avenida de los Presidentes, un lugar donde la juventud de La Habana venía a nacer y morir.

“Fue en el año 2010. Manuel era una garganta poderosa en medio de aquella jungla. Podía escucharse, creo, a cientos de metros. Yo hacía lo mío por cantar. Un amigo en común me comentó que el Mano estaba de anfitrión en un espacio lejano a nuestra calle. Me le acerqué una noche, le canté un par de canciones y nos emborrachamos a metáfora y trago limpio. Y así empezamos a abandonar la jungla.

“Pasaron cuatro años de proyectos infructuosos hasta darnos cuenta de que para un artista en Cuba es imposible ser una isla sin hundirse. Entonces conspiramos para hacer una banda de rock alternativo en español y con canciones originales. Definitivamente no queríamos ser un dúo. Todavía somos una banda de dos. Realmente no hemos tenido que armonizar mucho.

“Nuestros estilos convergen en que cuidamos mucho que el texto y la línea melódica funcionen como una unidad coherente. Somos los curadores de nuestra propia obra y la mayoría de las veces resulta fácil llegar al consenso. Sin embargo, hemos tenido que tropezar mucho para descubrir los baches. Es lo que pasa cuando uno se empecina en caminar aunque la ruta no esté bien definida.

“Considero que a estas alturas las canciones son lo de menos. El mayor aporte que ambos hacemos es la complicidad, la fuerza para superar  todo obstáculo. No hablo solo de la amistad que nos une, que es mucha. Poseemos diferentes formaciones. Pero no hay contradicción entre música y palabra. Así Homagno es el resultado del afianzamiento de saberes en dos expresiones. Música y palabra de una misma esencia, la poesía. Y qué es una canción sino la articulación de esas dos expresiones.

Música alternativa cubana: ¿echar raíces hacia arriba?

En su bitácora de creación, Homagno se ha empecinado en ofrecer una propuesta diferente, como respuesta a esa “música” que está en casi todos los lugares, eso que todo el tiempo nos invade y agrede. Una “música” que no es registrada por las disqueras cubanas pero que tiene acceso frecuente a diversos escenarios de todo el país, sobre todo a centros donde se recauda más dinero, precisa Mederos.

Si rastreamos su presencia en el entorno digital salta a la vista una frase: Ayuda a Homagno a financiar su primer álbum. Esa es solo la punta del iceberg de una campaña desatada en las redes sociales con el fin de darse a conocer y abrir un espacio para su música.

En la plataforma SoundCloud puede leerse: “Homagno es un proyecto musical fundado en La Habana en noviembre de 2015 por los cantautores Ernesto Mederos y Manuel Bas. En su primera producción discográfica ambos cantautores se unen para materializar un producto musical que no solo representa una parte de su joven obra creadora, sino también enfatiza desde el punto de vista temático en aquellas circunstancias que singularizan a la juventud cubana en su contexto geopolítico”.

El álbum consta de once temas y cada uno ofrece, por separado, un nuevo cristal sonoro en el que lo acústico es textura y lo electrónico es revestimiento. No propone un estilo musical, antes ofrece armonías y ritmos como estados de alma y de conciencia.”

Unos meses después, ya con el disco entre las manos, y circulando entre algunos amigos de modo subterráneo, ambos creadores dialogan sobre el resultado final del fonograma:

“Nuestro disco es un proyecto visceral, con situaciones y temas que afectan a la juventud cubana en su sentido más profundo. Al mismo tiempo que pretende entretener, no se queda solamente en ese aspecto. Tratamos de que nuestro arte sea agradable pero también útil para la vida de las personas.”

Homagno se inserta dentro de la tradición de la canción de autor cubana e hispanoamericana, con influencias que vienen también desde la literatura. En consecuencia, es posible rastrear sus nexos con autores como Fito Páez, Carlos Varela, Pedro Aznar, Ismael Serrano, Jorge Drexler.

“Es curioso que nunca se nos advierte como deudores de Habana Abierta, u otros referentes más cercanos a nuestra generación. Debe ser en cierta forma debido a la diáspora de esos referentes y la imposibilidad de sistematizarlos como tales. Los creadores cubanos de la generación inmediatamente anterior a la nuestra se parecen mucho más a Los Topos1 que a la Nueva Trova. En este sentido, de manera generacional, el discurso de la canción cubana contemporánea instituida, recurre más a la narración que a la metáfora.”

Lo que no escapa a Manolito Bas y Ernesto Mederos son precisamente las malas influencias. “Estamos marcados también por la mala música, la que no queremos escuchar. Mala música que se nos impone en cualquier rincón de La Habana”.

En este primer álbum los referentes son variados. Especialmente porque los músicos que los acompañaron en la grabación del disco provienen sobre todo del jazz y es el género que definió una parte de los arreglos musicales; una zona que singulariza la canción de autor de Homagno, aún cuando intenta devenir referente del rock alternativo en Cuba.

“Nos apasiona la música de los Beatles, de Pink Floyd, de Radiohead, Portishead. Son referentes culturales de la música anglosajona. También creemos que nuestro trabajo está bastante influenciado por la literatura barroca, que trata de mezclar distintos estilos y con referentes relativamente profundos.”

Alternativos, visibles, invisibles…

El trabajo de Homagno ha sido a contracorriente, o mejor “a contraburocracia”; es decir, su modo de pensar y gestionar la música es diferente a la manera en que generalmente se gestionan los proyectos artísticos en Cuba.

“A fuerza de voluntad hemos tenido que indagar mucho para hacer de Homagno un fenómeno relativamente visible. La gran ventaja que hemos tenido es contar con el apoyo de un estudio de grabación que está en una iglesia de la Habana Vieja. Allí varios amigos nos han tendido la mano para poder realizar nuestro trabajo. Pero es un proceso que se dilató por la escasez de recursos.”

Recientemente, varios proyectos en Cuba han optado por el financiamiento a través de micromecenazgo, un terreno aún por explorar en el ámbito de la creación artística insular. Unos pocos, como Jorgito Kamankola y Yimit Ramírez, han preferido esa forma de gestión.

“El acceso a Internet en Cuba tiene muchas limitaciones. Las personas que pueden interesarse por nuestro trabajo tienen dificultades para interactuar con nuestro canal de YouTube e incluso buscar nuestra música en SoundCloud. Por lo tanto, organizar una campaña de crowdfunding ha sido bastante complejo.”

Según cuentan los muchachos de Homagno, la mayor parte del financiamiento recibido proviene de amigos en facebook, colegas, conocidos, familiares, muchos jóvenes amigos que viven fuera de Cuba, pero que se identificaron con su música.

“Creo que es una posibilidad para potenciar la creación artística en Cuba, en la medida en que las personas que organizan proyectos en la Isla tengan acceso a Internet. Con las condiciones actuales aún es muy complicado pensar en una campaña desde las redes sociales. Habría que hacer primero un crowdfunding para financiar la conexión.”

Esta ventana de emergencia puede concientizar un poco a la propia institucionalidad en Cuba. “Mientras estos proyectos de crowfunding sucedan con mayor frecuencia, puede existir una especie de revalorización del arte en Cuba. De alguna manera el producto cultural se democratiza en las redes sociales, las personas pueden comentar, decir qué les parece. Creo que no debe ser la forma regular para hacer arte, pero sin dudas es una buena forma para comenzar”.

Estos muchachos aspiran a retratar con la música a su generación, desde ella misma. Son hijos de las paradojas. Saben que el contexto actual del consumo de la música en Cuba los desfavorece tanto, que termina favoreciéndoles.

"Con las condiciones actuales aún es muy complicado pensar en una campaña desde las redes sociales. Habría que hacer primero un crowdfunding para financiar la conexión.”“Estamos empecinados en este trabajo porque sabemos que hay un público que nos necesita. Queremos conectar con otros proyectos de música alternativa, con otras personas que pueden ayudar a ubicar esos productos culturales nuevos, y así ser parte de un engranaje para que los grupos que hacen música alternativa en Cuba tengan respaldo a través de una buena gestión, una gestión fresca.”

“Soñamos con que exista un aparato legal que respalde este tipo de gestión, para hacer nuestra música de modo independiente, pertenezcamos o no a una empresa. Es una lucha contra muchos años de anquilosamiento en temas de gestión. Estamos luchando para compartir espacios en los medios de difusión, en el ámbito discográfico; y que la música cubana, en toda su diversidad, tenga un espacio abierto y podamos confluir en él.”

Ellos lo sintetizan de modo sencillo. Homagno es un pacto con el amor a nuestro país, a nuestra generación, a nuestra música. Una isla sin vocación de isla, que intenta trascender sus límites sin hundirse.

NOTA

1. Nombre que se le ha dado a la también llamada “Segunda Generación de la Nueva Trova”, que irrumpió en la década de los ochentas del siglo XX cubano y cuyas figuras más emblemáticas son Santiago Feliú, Carlos Varela, Gerardo Alfonso y Frank Delgado.

Categoría: Entrevistas | Tags: | | | | |

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