Actualizado el 2 de mayo de 2011

Shin Kyong-Rim

Por: . 3|4|2010

Lo primero era librarnos de la indecisión. Creíamos, desconfiados que somos, que no debería ser mostrado. La dificultad venía de la lengua. Pensamos en Isaac Bashevis Singer: “hay que tomar en cuenta que todos aprendemos literatura en traducciones”. Y después: “La traducción, aunque puede hacer daño a un autor, no puede matarlo: si es verdaderamente bueno, se notará incluso si está traducido”.

El poema de hoy no resulta directo del coreano. ¿Se quiere más dificultad aún? Fue primero al inglés. Al español luego. Nosotros, que no somos quién, raídos de pobreza y mucho más de sentido, diríamos re-traducción. Vaya vocablo.

Haroldo de Campos se haría inefable (y a nosotros quizás) al ampliar infinitamente desde otra posición, esta sí de una traducción directa. Diría Haroldo: transcreación.

A propósito, ¿no fue justamente esto último lo que Paz (Octavio) hizo con la poesía de William Carlos Williams?

Alguien le recordaría a Charles Simic la frase de Robert Frost: “Poesía es lo que se pierde en la traducción”. Y el hábil de Charles: “Creo que es lo contrario: lo que sobrevive a la traducción es la poesía”.

Al fin y al cabo ¿a quién nos referimos? Los datos que disponemos son escasos, sí. Pero provienen de un amasijo. Si es la misma persona a la que damos constancia, fue porque probamos en una antología al portugués de poesía coreana publicada en Brasil. Se dice allí: “Estudou literatura inglesa na Universidade Dong-guk. No início seus poemas foram inspirados no existencialismo. Após um longo silêncio, voltou a escrever, agora falando sobre a miséria, a ira e a amargura da populaçâo agrária.” 1

Y en páginas colombianas: “Desde joven visitó aldeas rurales de su país recopilando canciones tradicionales. Además de poeta se ha desempeñado también como granjero y minero. Entre sus publicaciones se encuentran: La Caña, 1956; El baile de los Granjeros, 1973; Saetea, 1979; Talonees, 1985; Parangonare, 1988; y Kil, 1990. Se ha desempeñado como presidente de la Asociación de Escritores del Pueblo, y de la Unión Federada de Artistas Nacionalistas Coreanos. Su obra configura una fábula épica del sufrimiento coreano tal y como ha sido experimentada por los granjeros que viven a lo largo del Río Han del Norte, región natal del poeta, a finales del siglo XIX, durante el período colonial japonés, y durante la agitación de los últimos cincuenta años”. 2

¿Ficha extensa? Sin embargo, la confusión no es nimia. En un lugar encontramos: Shin Gyóng-rim (1935- ). Y en otro: Rim, Shin Kyong, Corea, 1935. En un mapa, cualquiera sea la forma de escribir el nombre en español… Chongjin, pero no Ch`ongju, al parecer, la ciudad natal del poeta. No dimos con el importante Río Han del Norte pero sí con la ciudad de Dong-guk.

Y no digo más. La vida moderna no nos exime, siempre que se pueda, o mejor, para los que puedan, de Internet. En definitiva, todo me hace pensar que estamos en presencia de una misma persona. Para los lectores quede encontrar luz donde a otros confunde (no digo yo si he de contarme entre ellos) la ofuscación.

NOTAS

1. O pássaro que comeu o sol. Poesía moderna da Coréia. Ed. Arte Pau-Brasil, Coleção PTYX,Verão 1993, pág.127.

(Y más: tal colección de versos y autores coreanos, con selección y traducción al portugués de Yu Jung Im, y prefacio de Paulo Leminski, nos hizo conocer el significado de Corea en nombre antiguo: “Alta belleza”. Para el emblemático diccionario Aurélio, significa dança. Mi envejecido Laurousse nos hace reconocer: “Danza antigua que se acompaña con canto”. Y resume Leminski: “Feliz coincidencia. // En esa dança estamos desde já.”

2. Revista de poesía Prometeo,números 71-72, año XXIII, 2005, pág. 349.

EN UNA NOCHE DE INVIERNO

Nos encontramos en la última habitación del Molino de la cooperativa
jugando a las cartas por un plato de muk.
Mañana es día de mercado. Bulliciosos mercaderes
se sacuden la nieve en el patio delantero de la posada.
Campos y colinas relucen de un blanco novísimo, la nieve que cae
adviene arremolinándose densamente hacia abajo.
Las personas hablan acerca del precio del arroz y los fertilizantes,
y acerca de la hija del magistrado local, una profesora.
Hey, parece que Puni, está en Seoul trabajando de criada
va a tener un bebé. ¿Bueno, tendremos un sniff?
¿Habremos de emborracharnos? La chica del bar huele
a polvo barato, ¿pero aún, tendremos un sniff?
Somos los únicos que conocemos nuestros dolores.
¿Habremos de intentar criar aves este año?
Las noches de invierno son largas, comemos muk
Bebidas rastreras, peleamos acerca de las tarifas del agua
cantamos al ritmo del palillo chino de la chica del bar.
Y mientras cruzamos el campo de cebada para dar un mal rato
en la barbería al hombre recién casado
miren eso: el mundo es todo blanco. Ven nieve, flota alto,
alto como el techo, sepúltanos profundo.
¿Habremos de enviar una carta de amor
a aquellas chicas envueltas en sus faldas,
que se ocultan tras la torre de sirena?
Somos los únicos que conocemos nuestros problemas.
¿Habremos de engordar cerdos este año?

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