Actualizado el 15 de noviembre de 2010

Poesía de Jamila Medina

Por: . 4|11|2010

De Primaveras cortadas (inédito)

ESTIGIA

Febrero y no octubre rojo / novilunio y no noviembre y no domingo (sangriento). / Desde Petrogrado la prolongación de las riberas: / Trotsky bajo la metralla /

la Guardia Roja, soldados y marineros / (no confundir con el Ejército Blanco, con el Ejército Verde, con el Ejército Negro) / contra los cadetes y el batallón de novias /

de la muerte / cuidándose de preservar las paredes verde claro del Palacio de Invierno / el Campo de Marte dragado muchas veces por la flota / –Lenin

inmerso en las Tesis de Abril– / para enterrar a los combatientes de la revolución / –Lenin volviendo a una ciudad ahora llamada Leningrado– / Rusia, 1940 polacos /

velados / bajo los abetos rojos de Katyn / Trotsky con frío en la frente abierta por una pica / Leningrado con el pan y el presupuesto recortados / quemando

sus casas de madera pero nunca sus árboles / premiando la conservación del verde bajo el cerco: / enmascarados por los pintores: / la fábrica Kírov como un macizo

forestal / Smolny como un enorme claro en el bosque / Rusia, 1945 alemanas desfloradas sobre la marcha/ y a cambio sus hombres exhibiendo

sobre las ramas, en el camino de la vida/ la polacada sangrante del verano / intactas sus venas por el hielo. / Maniluvio: / la boca de esta muchacha japonesa

envenenada / huele a violetas / a violetas las casacas / la besaron los ingleses / la besaron los franceses y los rusos / pero la sangre sólo huele a sangre /

aunque reguemos abundantemente las palmas / de las manos /
dos mil veces en la penumbra tibia de la casa real / o haciéndolas correr

por las riberas de la Estigia, florecidas de loto / que son una infinita y sola ribera / larga como una longaniza / rosa como la herida de las violadas. //

TERMÓPILAS, 191 A.C.

Ὦ ξεῖν’, ἀγγέλλειν Λακεδαιμονίοις ὅτι τῇδε
κείμεθα, τοῖς κείνων ῥήμασι πειθόμενοι. 1
Simónides

Un adorno:

en las calientes puertas del desfiladero
fila tras fila

sellando con los pechos angostados las cuatro bocas de la muerte
amamantándola para poder irse a comer

los trescientos suicidas
como claveles gordos
reventones.

1Extranjero, anuncia a los lacedemonios que aquíyacemos obedeciendo a sus preceptos.

De Anémona

IV

Entre las dos fechas de nacimiento y muerte
se sienta a esperar
protegida como en un cascarón.

Me interesa más el espacio entre
de la mujer de piernas bien cerradas
a la mujer completamente abierta
acuchillada por dos falos.
Y cuando lo deslizan de una boca a otra boca
¿qué pensará la mujer de un tiempo al otro?

V

Sé que quiero caer
como a una entrada:
hay una tela como una música en la puerta
son vendas
telarañas
una media de seda
un gusano tratando de salir de su capullo
(mojado, el cuerpo penetra
cede)
como la palma de una mano
con los dedos estirados hacia atrás.

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