Taimi Diéguez Mallo (La Habana, 1990)
Fin de siglo llegó a la postre
contrahecho.
En el noventa
me comprometí como señal
de tránsito.
Pare,
se detuvo el auto o botella.
(el líquido bulle, a veces
deja quemaduras en mis muslos,
a veces
el trago no resulta tan amargo,
a veces si el corcho
está mojado, no subo)
¿Y el milenio?
Categoría: Por primera vez | Tags: Poesía | Por primera vez











1 Yoslo. 12|7|2012 a las 15:13
Ni Borjes… ese poema es temenda locura, creo que yo y otros pocos lo podemos entender pues conozco a la autora