Yaíma Machado Zulueta (Sancti Spíritus, 1990)
SIN SALVOS NI CIELO
La gente sin tiempo ni memoria
no escucha,
pasa de largo borrando tu nombre,
las palabras que ocultan tus ojos.
Este siglo triste como una pecera sucia
desconfía,
no quiere salvar los versos,
no recuerda la historia de la ciudad y el amor.
Este siglo dejó de creer en los dioses y la tierra,
cava agujeros bajo las uñas de la muerte
donde la vida es una vieja ruleta gris.
Los cánticos ya fueron dichos,
las palabras enterradas para siempre,
pero el cristal aún contempla el agua sin ver su reflejo.
Ahora que perdieron al hombre,
al poeta,
sin saberse humanidad,
los peces,
los pobres peces se olvidaron,
bebieron costra del desperdicio
y gimen.
Categoría: Por primera vez | Tags: Actual | Escritores Cubano | Joven Poesía Cubana | Poemas | Poesía Cubana | Poetas | Poetas Cubanos











1 Ernesto R. del Valle. 4|7|2012 a las 19:36
Como Editor de la Revista Guatiní, -por medio digital, desde Miami, estoy interesado en publicar este poema de Yaima en la Próxima Edición Nro. 102. Guatiní promociona los jovenes valores de la poesía cubana donde quiera se encuentre el Autor y este acercamiento enriquece en definitiva nuestro hacer literario. Me pueden contactar a mi email cuando lo deseen. Muchas gracias. En la publicación estarán los créditos de El Caimán Barbudo com fuente original.
Les hago llegar el vínculo de la última edición:
http://issuu.com/revistaguatini/docs/guatin__nro._101
Reciban un fuerte abrazo desde Miami. ERdelValle.
2 Saint Bari. 3|12|2012 a las 10:25
Bravo,Yaima! No soy editor, solo un joven poeta que le gustaría contactar contigo. Puedes pedir mi email a la Revista. Suerte
3 DarkVision. 23|4|2015 a las 12:35
Leer este poema me ha recordado al poeta habanero Milho Montenegro y su cuaderno “Rostros de ciudad”. Un poema muy contundente y cargado de fuertes declaraciones en donde convergen premoniciones, no claudicaciones. No es este un poema pesimista(pero el cristal aún contempla el agua sin ver su reflejo), mas bien incita a la reflexion que ha de salvarnos para rescatar al hombre, al poeta, y restablecer la memoria de esos peces que no quieren saber y gimen desde su triste pecera.
Excelente tu texto, Yaima.