Actualizado el 24 de febrero de 2014

Esteros:

Los litorales de un poeta

Por: . 21|2|2014

Esteros  La devoción unta y junta la reminiscencia en los textos que Yanier H. Palao propone con Esteros, poemario singularísimo, de los mejores que se podrá leer por estos tiempos. El volumen, Premio Calendario 2013 de Poesía y publicado para la Feria Internacional del Libro porla Casa Editora Abril posee, además, un elegante diseño en portada de Ranfis Suárez Ramos.

Un libro que desde su propio título nos advierte—como asomo de sentido estricto, preciso— que la distancia psicológica sobrepasa la frontera que penetra en el ser a través del destino, de la luz, de las aguas que se despliegan en el hontanar. Pero no nos dejemos llevar a lo movedizo, porque no es una escritura provincial, Esteros no es fácil de retener a predicado alguno. Un sustantivo de amor por su terruño, al ímpetu de su cosmovisión, a su memoria, lo puede arrostrar la sensibilidad de Yanier sin enviciar su voz interior.

Descensos

 De fango y aliento, légamo y soplo se hace la poesía. A imagen y semejanza de quien la cuece en el horno de la vivencia, desde los “esteros” de la insondable razón que la memoria le asiste. Riesgo que se asume cuando el hombre deja abiertas las puertas de sus preguntas, para ciertas imágenes que no se valen por sí mismas, pero que se alimentan del silencio del poeta.

Cuando cerré el libro pude caminar parsimonioso, guiado por esa otra señal que se inflama cuando uno se comunica con la poesía que habita en este poemario, con sus reemplazos simbólicos, con las conductas y contextos en que habitan personas y personajes. Uno sabe que no va solo, que desde la soledad del poeta nos acompaña esa envidiable dureza dramática a la que él no se pudo resistir y, desde la acertada delineación de sus contornos existenciales nos lleva a asirnos de versos y poemas que hacen de la erosión de los recuerdos un motivo para desmitificar la saeta del tiempo.

Túneles

 “Escribo pensando en los enlaces que tengo con la realidad que los ojos de ella vieron”, nos dice de su madre-personaje casi a mitad de la prosa con que inicia su recorrido memorioso, a manera de exordio. Así nos ubica en ese estado del alma y del temple del ánimo con que podemos atisbar un universo de interiores que el autor nos entrega como fragmentos, cosas en desuso, residuos destinados para la poesía o el amor, invitándonos a compartir sus largos paseos por el litoral como un destino del que no podrá zafarse nunca jamás. Sujeto lírico y lector, después de la lectura de estos poemas, se podrán sentar también en un contén y certificar como este autor: “Cualquiera de mis poemas es inútil ante la vida que veo desbordarse”. Porque de eso se trata al final de este viaje a Esteros: llegar a estremecerse, a desbordarse, a conmoverse con ver pasar la vida.

Esteros parece escrito sobre todo para que los lectores lo tengamos como embarcadero, desde donde zarpar y hacer nuestro propio bojeo a la memoria, a la lejanía, el dolor de partir a buscar a una madre por las fracturas de la subsistencia, allí donde un hilo (filo) de luz nos permite entrever que la poesía escrita por este joven autor es un reacomodo de trances interiores, comunes y recurrentes, que aderezan nuestro estado de ánimo:

“Estero es el lugar en que mi madre y yo nos reunimos, es el lugar donde descubro las cuerdas que nos unen. Así lo veo en la foto de cartulina granulada, a la que el tiempo le ha dado un tono sepia. Allí el aire curte, es como la escritura, como los pescados que se secan al sol.”

En una entrevista que leí de Henri Michaux, citado por el propio Yannier en su página de cortesía, se le podía leer al pintor y poeta belga nacionalizado francés: “Quería dibujar la conciencia de la existencia y el flujo del tiempo. Como cuando te tomas el pulso.” Y creo que acaso es lo que se puede llevar el lector como valor agregado cuando termina de leer este poemario, una toma de pulso —personal— del flujo del tiempo de cada quien y una imagen de la conciencia de cada uno de los lectores que suelen dar largos paseos por el litoral para ver si encuentran algo que les haga mejor la existencia.

Otros descensos

 Pero alguna vez interrogué a Yanier, a propósito del Premio Calendario 2013 de Poesía, y si bien sus inflexiones fueron como aciertos que flotaban a golpe de un viento frío alrededor de mis preguntas, mientras la vida nos sucedía en derredor, sus respuestas me llevaron a esos “túneles” de mi propia conciencia, a mis propias imantaciones, a mis propios “desconsuelos” y “arrepentimientos”. Con este trozo de costa quiero provocarlos:

Estero es un propósito que yo quise armar, que yo quise construir; nace también de una especie de arqueología que voy haciendo, con recuerdos de mi madre y cuentos que ella me fue haciendo de su infancia y de su juventud, que transcurren en un lugar que se llama Estero Ciego, en Lengua de Tierra, eso es por allá por Antillas; un lugar costero, pero una zona del estero, esa franja cenagosa, poco estable donde ella, de niña y joven, junto con otros pobladores del lugar, se entretenían en tirar objetos pesados o pierdas a esa franja pantanosa y ver como se hundían por su propio peso. Por ahí va el libro, es una reconstrucción de la infancia y la juventud de mi madre y también es una especie de diálogo mío con ese territorio que, paradójicamente, siendo un lugar cercano al mar, con mucha salinización,allí se dedican al cultivo de la caña de azúcar; sin dudas me marcó ese lugar, que se llama Dumois, pero tiene varios nombrecitos por la costa, Lengua de Tierra, Estero Ciego…

Yanier prefiere “nombrar las cosas”, nombrar su geografía interior, lo que le cuece el espíritu; y la exterior, como la recortería de lo que estoy hecho, como nos dice uno de sus títulos. Pero su atrezo sentimental nos ha permitido conocerle, también, desde esa perseverancia con que la memoria atiza otros ángulos de la realidad, que invitan a reinterpretarla, a concentrarse en ella, a huir de ese demasiado yo que en no pocos versos el poeta alerta. Para eso sirve la poesía todavía, para vaciar alertas y sostener el diálogo.

Categoría: Reseña de libros | Tags: | | |

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